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El crimen de Juan Domingo Herrera: una escena alterada, un detenido y demasiadas incógnitas

Asesinaron al panadero en su casa, la escena fue manipulada y no faltaba nada. ¿Quién lo mató y por qué?

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El lunes último, la ciudad se conmocionó luego de que, en horas de la tarde, se conociera que —cerca del mediodía de ese 21 de julio— una mujer de 52 años había hallado a su suegro, Juan Domingo Herrera, de 75 años, desvanecido y ensangrentado en la escalera de su casa.

La mujer llamó a los servicios de emergencia que, una vez en el lugar, constataron el deceso del panadero, domiciliado en Presidente Perón y Corrientes. El cuerpo estaba tendido sobre la escalera, boca arriba y con una sábana atada: un extremo al cuello y el otro al pasamanos. Cerca del cadáver había un cuchillo y, para los investigadores, “una escena medio hecha”. La pieza “estaba impecable” y, para seguir abonando la hipótesis del homicidio, el examen preliminar de autopsia reveló que el cuerpo presentaba traumatismos de cráneo.

El martes, detectives de la Departamental de Investigaciones (DDI) San Nicolás, bajo la coordinación del fiscal Jorge Leveratto, concretaron la aprehensión de un hombre de 49 años que estaría implicado en el hecho de sangre, o al menos a esa conclusión llegaron por un objeto clave: el teléfono celular de Juan Domingo.

Más allá del hermetismo que blinda los detalles de la causa, Cosa Cierta pudo saber que el sospechoso fue aprehendido cuando se lo había citado a prestar declaración testimonial. Allí, en medio del interrogatorio, el hombre habría comenzado a dudar de las respuestas que daba. Ante ello, los investigadores convocaron al fiscal, quien ordenó que se le incautara el teléfono celular para realizar pericias, descubriendo así que el dispositivo sería el de la víctima. Ese es el elemento que —hasta el cierre de esta crónica— vincula al aprehendido con el episodio de sangre.

Una vez incautado el dispositivo, se ordenó un allanamiento de urgencia en la casa del sospechoso, incautando allí algunos elementos que podrían servir a la investigación.

El círculo cercano, ¿en la mira?

La mujer de 52 años que encontró el cuerpo de Juan Domingo no solo trabaja en la panadería del hombre, sino que también es pareja del hijastro del mismo. Ese no sería un detalle menor en la investigación, al menos así lo demuestran los cateos efectuados.

Valiéndose del apoyo de la Policía de Seguridad —Comando de Patrullas, Policía Local y Comisaría Primera— la DDI diligenció dos allanamientos. Uno en la casa del hijastro de la víctima, donde convive con su pareja —la mujer que halló el cuerpo—, secuestrando allí los teléfonos celulares de ambos. Por otra parte, los investigadores también allanaron la casa en la que reside la pareja de Juan Domingo para incautar su teléfono celular.

Las sospechas en torno al círculo cercano habrían surgido a partir de los testimonios recogidos, entre ellos, uno que indica que, pocos días atrás, la novia de Juan Domingo fue hasta la casa del hombre y mantuvieron una fuerte discusión.

Todos sospechosos

Fuentes del caso indicaron que no hay hipótesis cerradas. No se sabe si el crimen fue producto de un robo que salió mal, o si el panadero fue asesinado por alguna motivación sentimental, económica o de otra naturaleza.

Por otra parte, el hecho de que el único aprehendido tuviera el teléfono de la víctima podría no ser del todo vinculante con el homicidio, ya que el hombre se dedica a hacer changas en casas y comercios de la zona, por lo que el dispositivo podría haber sido parte de un pago por un trabajo realizado a algún vecino, pariente o incluso a la propia víctima.

Si las cámaras de seguridad de la zona funcionan correctamente, tal vez la Justicia pueda llegar a descubrir, fehacientemente, quién mató a Juan Domingo.

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