
Con la llegada del invierno, es habitual que se multipliquen los cuadros gripales, los resfríos y las infecciones respiratorias. Pero lejos de atribuirle un rol directo al frío, la médica infectóloga Daniela Arndt aclaró que lo que aumenta en esta época son las condiciones que favorecen el contagio.
Entrevistada en el programa “Es por acá”, de Cosa Cierta La Radio, explicó: “En invierno las personas tienden a reunirse en espacios cerrados y calefaccionados, donde muchas veces hay poca ventilación y una alta concentración de gente. Es en ese contexto donde los virus se transmiten con más facilidad”.
Además, señaló que el aire frío puede afectar la respuesta inmunológica. “El cuerpo reacciona al frío con una inflamación de las mucosas, como una defensa. Pero eso produce congestión, disminuye la limpieza natural de las vías respiratorias y deja más expuestas a las personas a infecciones que ya están circulando”, detalló.
En ese sentido, desmitificó frases comunes como “te vas a enfermar por andar descalzo” o “te resfriaste porque tomaste frío”. “No es el frío el que enferma, sino cómo el cuerpo reacciona a él y las condiciones que genera: encierro, mucosas irritadas, menor limpieza natural. Los virus no se activan con el clima, sino que necesitan un huésped: nosotros”, sostuvo.
Al referirse a los virus más comunes del invierno, Arndt mencionó al virus influenza y al parainfluenza, generadores de la gripe y de los síndromes gripales. También destacó la circulación de adenovirus, metapneumovirus, coronavirus y virus sincicial respiratorio, este último muy frecuente en niños y adultos mayores. “Hay más de cien virus respiratorios dando vueltas en esta época”, afirmó.
Frente a este panorama, la médica remarcó que la higiene de manos, la ventilación de ambientes, el uso del codo al toser o estornudar y la vacunación en grupos de riesgo son herramientas fundamentales para evitar contagios.
Pero en el desarrollo de la entrevista, advirtió sobre una situación que consideró aún más preocupante: la resistencia de algunas bacterias a los antibióticos, algo que ya se está registrando en la ciudad.
“Tenemos casos de infecciones que no responden a ningún tratamiento habitual. Enviamos muestras al Malbrán porque detectamos bacterias que no reaccionan a casi ningún antibiótico disponible”, aseguró. Según explicó, esta situación es producto de años de uso indiscriminado de antibióticos, tanto por automedicación como por indicaciones innecesarias. “Hubo mucha venta sin receta durante décadas, y aunque hoy hay una ley que lo regula, todavía se consiguen antibióticos sin prescripción o se usan mal”, explicó.
Arndt alertó que esta situación se da también dentro del sistema de salud: “Muchas veces, por presión de los pacientes, los médicos terminan recetando antibióticos aunque no sean necesarios. Pasa mucho en pediatría, cuando los padres insisten para que les den algo al niño”.
Recordó que la mayoría de las enfermedades respiratorias son virales y no requieren antibióticos. “El 99% de los cuadros de esta época no necesitan antimicrobianos. Solo se debe medicar si hay una infección bacteriana confirmada, como neumonía o faringitis bacteriana”, sostuvo. En esos casos, aclaró, la única manera de saberlo es con consulta médica.
Además, explicó que el uso innecesario de antibióticos no solo no ayuda, sino que complica: “Las bacterias se vuelven resistentes. Y cuando realmente se necesita el medicamento, ya no hace efecto. Eso nos deja sin herramientas”.
En relación con los síntomas frecuentes, recomendó el uso de paracetamol o ibuprofeno para aliviar fiebre, dolor o molestias, pero insistió en que el tratamiento sintomático no reemplaza la consulta profesional.
Para cerrar, Arndt remarcó que el problema de la resistencia bacteriana es grave y ya se siente en San Nicolás. “Estamos frente a una consecuencia directa de decisiones sanitarias equivocadas del pasado. Hoy estamos viendo los resultados en los consultorios. Es urgente que se tome conciencia”.