
Desde marzo, el Hospital San Felipe, a través de su área de Nutrición Comunitaria y en conjunto con el área de Salud Comunitaria, lleva adelante el ciclo de talleres “Para cuidar tu salud”, un programa orientado a adultos, adultos mayores y a la línea de los mil días, que abarca desde el embarazo hasta los primeros años de vida de niñas y niños.
“La idea es descentralizar las acciones de promoción y prevención en salud, acercándonos a los barrios y facilitando el acceso a información clave sobre alimentación saludable. También buscamos detectar alteraciones en la nutrición que puedan derivar en enfermedades crónicas”, explicó la licenciada en Nutrición María Laura Sansalone, coordinadora de la Residencia de Nutrición en Salud Pública y Comunitaria del hospital.
El programa, de entrada libre y gratuita, se lleva a cabo en diferentes espacios comunitarios de San Nicolás, en articulación con organizaciones sociales y educativas que trabajan cotidianamente en cada barrio. Los encuentros incluyen controles de salud, asesoramiento nutricional y talleres de cocina saludable, con el objetivo de fomentar mejores hábitos alimentarios y generar un circuito de derivaciones para quienes requieran estudios más profundos.
Los encuentros se desarrollan en los siguientes puntos de la ciudad:
- Zona Sur: Segundos miércoles de cada mes, en los barrios Piolín y Provincianos, con encuentros en el salón comunitario y en el dispositivo Vientos de Libertad, además de actividades en la Escuela N° 17 del barrio Los Fresnos.
- Zona Oeste: Terceros jueves de cada mes, en el barrio Lanza, en el Centro Manos que Dan de CONIN.
- Barrio San Jorge: Cuartos miércoles de cada mes, en el salón comunitario, con actividades especiales para niños, niñas y adolescentes.
Una problemática silenciosa en la alimentación
En Argentina, la alimentación inadecuada es una preocupación creciente. La malnutrición no solo se manifiesta en el bajo peso, sino también en la desnutrición oculta, una condición menos visible pero con consecuencias graves para la salud. La falta de micronutrientes esenciales como vitaminas y minerales puede afectar el crecimiento, debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y las afecciones cardiovasculares.
“La obesidad y la desnutrición forman parte de un mismo proceso complejo, influenciado por factores socioeconómicos, culturales y sanitarios. Muchas veces, una alimentación inadecuada genera déficit de nutrientes esenciales sin que el peso refleje la situación real”, explicó Sansalone.
Las últimas estadísticas nacionales sobre desnutrición oculta datan del año 2005, cuando se realizó la primera y única Encuesta Nacional de Nutrición y Salud que incluyó datos bioquímicos obtenidos a partir de análisis de sangre. A nivel local, el equipo de Nutrición del hospital está recolectando datos para elaborar estadísticas sobre anemia en embarazadas y desnutrición oculta.
“Lo más frecuente, o tal vez lo menos detectado, pero que puede inferirse a través de la anamnesis alimentaria, es lo que llamamos desnutrición oculta. Se trata de la falta de micronutrientes específicos. Es decir, aunque el peso no esté significativamente afectado, puede haber una carencia en el aporte cotidiano de vitaminas y minerales, que son claves para el correcto funcionamiento del organismo”, explicó la especialista.
El programa busca mejorar los hábitos alimentarios, reducir los riesgos asociados a la mala nutrición y fortalecer la prevención en salud. Con esta iniciativa, el hospital y su equipo de nutrición comunitaria continúan acercando herramientas a la población para una mejor calidad de vida.



