Deportes

El nadador nicoleño que durmió en carpa en Malvinas y desafía aguas heladas

Gastón Ghersi convirtió la natación en aguas abiertas y gélidas en una forma de desafiar sus propios límites. El nadador llevó los colores de San Nicolás y Belgrano a Malvinas y a escenarios extremos del sur argentino

banner-noticia
banner-noticia

No había hotel disponible. Tampoco quedaban piezas libres. En medio de una competencia internacional y con las temperaturas de las Islas Malvinas como otro rival, Gastón Ghersi terminó durmiendo en una carpa, en el patio de una vivienda. La anécdota parece de una película, pero fue apenas uno de los capítulos de una carrera construida alrededor de los desafíos.

El nadador nicoleño encontró en las aguas abiertas su lugar y, con el tiempo, llevó esa pasión hacia territorios cada vez más exigentes. En 2019 llegó hasta Malvinas, donde nadó en aguas del Atlántico Sur, terminó sexto y se llevó una experiencia que todavía recuerda como una de las mejores de su vida.

En 2026 dio otra gran brazada con la Winter Swimming World Cup en El Calafate. Frente al Glaciar Perito Moreno y con el agua cercana a los 2 °C, compitió sin traje de neopreno y consiguió un segundo puesto en los 200 metros.

Ahora, mientras prepara uno de los desafíos más exigentes de su carrera, Ghersi repasó con GOLAZO una historia en la que el frío, la resistencia, la cabeza y el amor por el deporte van siempre de la mano.

— ¿Qué entrenador marcó tu carrera?
—Siempre pienso en Cincho López, con quien di mis primeras brazadas en Belgrano. Me enseñó a nadar, los fundamentos y las técnicas. Con el tiempo se convirtió en referente y amigo.

— ¿Cómo llegaste a las aguas heladas?
—El salto nunca existió: siempre fueron aguas abiertas. La pileta era entrenamiento. Empecé en aguas cálidas, como Mar del Plata, y de a poco llegué a las aguas gélidas.

— ¿Qué sentiste la primera vez?
—Un calor interno impresionante. La cabeza te dice que salgas y después te vas aclimatando y conociendo el cuerpo. Siempre destaco ese fuego que me quemó entero y el cuerpo diciéndome: “Che, salí”, jaja.

— ¿Qué otros deportes te apasionan?
—El deporte en general: paracaidismo, bicicleta, surf, esquí y hasta hice el Camino de Santiago, que metí caminando unos 540 kilómetros en España.

— ¿Qué significó nadar frente al Perito Moreno?
—Es una locura. Combinar la natación con ese escenario es impactante. Levantar la cabeza y ver el glaciar desde el agua es una verdadera locura. También está la competencia y la autoexigencia. Es una mezcla de sentimientos muy linda.

— ¿Qué significó Malvinas?
—Fue uno de los mejores momentos de mi vida. La causa Malvinas nos pega de lleno a todos. Llegás y bajás en un área militar protegida. Nosotros estuvimos tranquilos y respetuosos. Personalmente, siempre nado por Argentina y por Belgrano.

— ¿Cómo terminaste durmiendo en una carpa?
—Había un solo hotel y estaba ocupado. Busqué alquilar un cuarto y tampoco había. Terminé alquilando un espacio en el patio de una señora y dormí en carpa. El frío y no descansar bien me afectaron, pero terminé sexto y volví muy contento.

— ¿Qué otras anécdotas te quedaron?
—Conocí gente muy buena, viajamos con el nobel de la paz, Adolfo Pérez Esquivel, visitamos el cementerio argentino y hasta pude surfear. También fue movilizante encontrar gente que te recibía bien y otra que no te hablaba por ser argentino. Hay que tener madurez y la cabeza fría para no reaccionar.

— ¿Cuánto te acompaña tu familia?
—Siempre me apoyaron. Cuando decís que vas a nadar en aguas de menos cuatro grados, algunos te dicen “vos estás loco”, pero después ven el entrenamiento y las metas. En esta última carrera mi novia me acompañó desde el inicio y es muy importante. También es gratificante que los amigos te sigan y que el club comparta lo que hacés.

— ¿Cómo se entrena para aguas frías y gélidas?
—El agua helada no perdona. La mente se fortalece cuando uno está capacitado y sabe que el cuerpo aguanta. Hay que tener buena alimentación, entrenamiento continuo y conocer el cuerpo. En menos 2 o 3 grados la preparación tiene que ser muy fuerte y hay que conocer los efectos del shock y la hipotermia para poder identificarlos y sobrellevarlos.

— ¿Qué significa Belgrano en tu historia?
—Belgrano siempre me apoyó, tanto en lo deportivo como en los vínculos. Ahí están mi familia y mis amigos. Aunque ya no vivo en San Nicolás (estoy en Buenos Aires), siempre vuelvo. En cada competencia trato de representarlo y este segundo puesto fue un orgullo enorme por todo lo que hicieron por mí. Este segundo puesto en los 200 mts de la Winter Swimming World Cup, en el Calafate, fue un placer por lo personal y por el club. Es un orgullo enorme representar a Belgrano.

— ¿Cuál es el próximo desafío?
—En mi cabeza está el Cruce del Río de la Plata. Se larga en Colonia, se llega a Punta Lara y son alrededor de 17 horas de nado. Es un desafío que te lleva al límite física y mentalmente y depende también del clima y las corrientes. Si logro hacerlo, creo que cerraría esta etapa o, al menos, me tomaría una pausa hasta un nuevo desafío.

— ¿Cómo definís a Gastón Ghersi?
—Soy una persona común que disfruta lo que hace y, cuando quiere lograr algo, trabaja para conseguirlo. Todos somos iguales; lo que cambia es la determinación y el empuje. Si entrenás, lo visualizás y le ponés un poco de corazón, las cosas se pueden lograr.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×