
Alejandro González, coordinador del espacio, dialogó sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes nicoleños y el rol fundamental que ocupan en la reconstrucción del país bajo las ideas del presidente Javier Milei.
El trabajo: La gran muralla de los jóvenes
Para González, el diagnóstico es claro. Al caminar las calles y charlar con los vecinos, la preocupación que se repite tiene un nombre: Desempleo. “La mayoría de los jóvenes me hablan de lo difícil que es encontrar un buen trabajo; es la realidad que aqueja a nuestra ciudad y a gran parte de la población en edad laboral“, sostiene con preocupación, marcando que la crisis económica no distingue edades, pero golpea con fuerza a quienes intentan dar sus primeros pasos profesionales.
Juventud con voz propia y autonomía
Lejos de ser un grupo decorativo, la juventud de LLA en San Nicolás se define como el motor ideológico del partido. “Somos la parte más férrea con respecto a las ideas“, afirma Alejandro, destacando que tienen vía libre para ejecutar proyectos y controlar las estrategias de proselitismo.
A diferencia de otras estructuras rígidas, el grupo local trabaja con una marcada autonomía: “Somos los liberales nicoleños los que sabemos mejor qué estrategias aplicar para acercar las ideas de la libertad a nuestros vecinos”.

Contra el derrotismo y la “casta”
Al ser consultado sobre el desencanto generalizado con la dirigencia tradicional, González es tajante. Para él, el “desencanto” es hoy un síntoma del kirchnerismo, mientras que del lado de la libertad lo que percibe es un afán sincero de participación para sostener el proyecto nacional.
”Muchos dicen que la corrupción es invencible, pero esos personajes se sostienen más por la actitud derrotista de la gente que por su propia fuerza. El destino de la ciudad es responsabilidad de los ciudadanos“, expresó.
Para Alejandro, involucrarse en política no es solo “ir a votar“, sino un camino de formación personal. Citando a Mariano Moreno, destaca que para que los políticos “se porten bien” hace falta estudio, reflexión y una vida austera.
Su propio camino es el mejor ejemplo: Tras ser cuestionado en la campaña de 2021 por vecinos que sentían que los políticos solo aparecían cada dos años, decidió volcarse a voluntariados y acción comunitaria. “Hacer política es necesario aunque no queramos. Al hacerlo, vas a descubrir cosas que te gustan y que ni sabías”, asegura.
Sin vueltas y con una metáfora contundente sobre el compromiso civil, el coordinador cerró la charla con una frase que resume su filosofía de gestión y militancia:
“Nuestra ciudad es nuestra responsabilidad; si está sucia, es porque no sacamos la basura”.



