
Esta vez no fue el A.Pre.Vi.De, la Confederación Argentina de Básquet ni ningún ente rector el que tomó la determinación de privar a cientos de hinchas de asistir al superclásico de básquet por la Liga Federal, que el lunes deben disputar en el Fortunato Bonelli Belgrano y Regatas.
Un acuerdo entre las comisiones directivas de ambos clubes, que será enviado a través de una nota firmada por sus presidentes hoy a la CAB, hará que al partido más convocante de los últimos tiempos solo esté habilitado para asistir el público local. Lo mismo ocurrirá cuando la revancha se lleve a cabo en La Ribera. El reglamento de la Liga Federal indica que debe haber un aforo destinado a visitantes, pero que, de existir un acuerdo previo firmado por ambas instituciones, se permite organizar un partido sin público visitante.
Esto sucederá luego de los dos clásicos que se habían disputado entre Regatas y Somisa y entre Somisa y Belgrano, que se desarrollaron con total normalidad, con la presencia de ambas parcialidades y en un clima adecuado tanto para jugar como para acompañar desde las tribunas.
Seguramente habrá explicaciones sobre los motivos que llevaron a los dirigentes a tomar esta decisión, pero, sin dudas, con esta medida solo pierde el básquet nicoleño, ya que cientos de hinchas quedarán impedidos de presenciar un encuentro esperado. Cabe recordar que los superclásicos anteriores se realizaron sin público local y que la final de la Liga Provincial se disputó en Tres Arroyos, a 633 kilómetros de la ciudad y con escasa concurrencia.
También implica, en un contexto económico complejo, una pérdida en los ingresos de los clubes, especialmente para Belgrano, por las dimensiones e infraestructura de su estadio.
Una decisión que deja afuera a muchos que siguen al básquet y a sus clubes, en un espectáculo correspondiente a la tercera categoría del país.



