
Fernando Bellomo, escorpiano, arquitecto, empezó su camino en dicha profesión trabajando en diferentes estudios como dibujante y, a partir del año 2002, montó su propio estudio compartiendo lugar con otros socios. Desde el año 2019 trabaja en solitario. A su vez, en el año 2003 conoció el arte sobre el escenario, aunque ya venía haciendo algunas cosas: se formó en comedia musical en la Asociación Cultural Rumbo; estudió canto lírico en la fundación Libremente; y entrenó danza contemporánea con Fabiana Aguilar. Fue jugador amateur de básquet hasta su partida a Rosario para estudiar arquitectura y, en los últimos tiempos, ofició como productor ejecutivo de distintos espectáculos de la compañía Déjalo Ser.
Cuando un camino surgido producto de una elección se entrecruza con otro surgido de lo inesperado, cierta magia se origina creando un nuevo espacio, más cautivador, elaborando nuevas ganas, sembrando estímulos y, por sobre todo, estableciendo una necesidad de encarar lo que viene con distintas improntas. En este mundo nuevo que Fernando creó en su vida —de forma inesperada o no— tuvo la capacidad de ser uno con la emoción, concepto que es uno de los pilares de aquello que llaman arte. La manera en la cual Fernando se expresa corporal y verbalmente a la hora de hablar de su trabajo, su familia, sus amigos, sus proyectos, las obras, los sueños, lo que ama, hasta incluso lo que teme, marca una base que le permite establecer todo lo necesario para lograr su objetivo: ser feliz haciendo lo que le gusta.
En un mundo actual en el cual ser feliz parece ser una revolución, levantarse todos los días a encarar lo que el día dispone con armas originadas en la alegría, el amor y la amistad solo demuestra que el concepto de “artista” no solo es un anhelo, sino una realidad. Hay pasiones que te darán una emoción para siempre y, por suerte, Fernando las vive, las expresa y las agradece todos los días.
Interrogatorio Recargado
— ¿Lugar favorito de tu casa?
— La sala, es el lugar más alborotado de la casa, pero es el espacio donde más tiempo estoy.
— ¿Alguien a quien quieras agradecer/valorar?
— A mis viejos, dan lo mejor de sí mismos de manera inconsciente. A mi abuela Porota. Y a mi mujer, que llevamos más de la mitad de nuestra vida eligiéndonos.
— ¿Disfrutás de la soledad?
— Me gustaría, lo hablo mucho en terapia.
— ¿Qué representa la arquitectura en tu vida?
— Es mi vida laboral.
— ¿Rama del arte favorita?
— El teatro musical.
— ¿Tu opinión sobre la IA?
— Hay que acoplarnos a eso, aunque todavía no entienda mucho de eso.
— ¿Te analizás psicológicamente?
— Sí, desde hace un año. Antes me resistía, pero situaciones de la vida me hicieron un click para que arranque terapia.
— ¿Por qué la actuación?
— Se dio. Yo me metí en el musical porque a mi mujer le gustaba Drácula. Todo se dio por añadidura.
— ¿Le tenés miedo a la muerte?
— Sí, es parte de la soledad y de la terapia.
— ¿Qué sentís que le dejás al mundo?
— La imagen de un tipo que quiere ser su mejor versión todo el tiempo.
— ¿Un consejo para compartir?
— Vivamos a pleno.
— ¿Qué emociones forman parte de tu esencia?
— La alegría y la tristeza. Antagónicas.
— ¿Alguna asignatura pendiente?
— Una banda de asignaturas. Pisar un escenario en Buenos Aires. Otra es desarrollar un proceso de gestión en la arquitectura donde la IA tenga mucho que ver.
— ¿Método de desconexión favorito?
— Juntarme con mis amigos del barrio.
— ¿Qué representa la familia?
— Es mi lugar seguro.
— ¿Una virtud?
— La tenacidad.
— ¿Un defecto?
— Procrastino mucho.
— Si no hubieses sido esto, ¿qué serías?
— La mejor versión de lo que me tocase.
— ¿Algo que te cueste?
— El orden.
— ¿Qué consumís del arte?
— La música, sobre todo.
— ¿Tu opinión acerca de los movimientos artísticos de la ciudad?
— Está en alza todo el tiempo y creo que mucho tiene que ver la escuela de arte. Igual nos falta juntarnos un poco más y entender que cada uno tiene su espacio.
— ¿Cómo es tu relación con la plata?
— Me gusta darme gustos y no soy arriesgado en ese aspecto.
— ¿Cómo te llevás con la tecnología?
— La añoro todo el tiempo, pero no me llevo tan bien como quisiera.
— Si el mundo cupiese en una obra, ¿cuál sería?
— Despertar de primavera.
— ¿Tenés más amigos ahora o cuando eras chico?
— Ahora. Soy amiguero. Pero mis amigos de la infancia están en un plano superior.
— ¿Team verano o team invierno?
— Invierno.
— ¿Algo que ames?
— La vida.
— ¿Cómo te ves en 5 años?
— Mejor.
— ¿Una mentira blanda o la verdad cruel?
— La verdad blanda.
— ¿Momento favorito del día?
— La mañana, el alba.
— ¿Algo que detestes?
— La mentira.
— Si pudieras cambiar algo, ¿qué cambiarías?
— Mi cuerpo. Y estoy en proceso.
— Fernando Bellomo es…
— Un artista.



