Actualidad

Garitas de “cartón”: El calvario de esperar el colectivo en una ciudad que no contempla al vecino

Hechos Inútiles: Cuando el diseño 'cool' le gana a la dignidad del vecino. En esta edición les presentamos: ‘’Garitas descartables’’.

banner-noticia
banner-noticia

La modernización visual de San Nicolás choca de frente con la realidad climática. Vecinos denuncian que las nuevas paradas de colectivos, como la ubicada en el predio del ex CEMAC, son totalmente inútiles frente a la lluvia y el frío. “Hagan las cosas como si fueran para ustedes”, reclaman quienes deben exponer su salud y la de sus hijos por un diseño meramente decorativo.

Esperar el transporte público en San Nicolás se ha convertido en una prueba de resistencia. En uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, donde miles de nicoleños convergen diariamente para bajar al centro -pegado a la manzana del ex CEMAC, hoy convertida en un desierto de césped-, la indignación crece al ritmo de las nubes. Las modernas garitas, de aspecto minimalista y vanguardista, han demostrado ser un fracaso absoluto a la hora de cumplir su función básica: proteger.

Diseño para la foto, abandono para la gente

El testimonio de los vecinos, cansados de quedar a la intemperie cada vez que el clima no acompaña, pone el dedo en la llaga sobre la falta de criterio en la obra pública local. “Invito al que tuvo la idea de estas garitas a que venga a tomar el colectivo un día de lluvia”, dispara un usuario con ironía. La crítica es contundente: mientras en algunos barrios linderos a la autopista 9, existen refugios sólidos que protegen del viento, el frío y el agua, estas nuevas estructuras parecen diseñadas para un clima que no existe en nuestra ciudad.

La preocupación escala cuando se trata de los más vulnerables. “Si hay alguien con un bebé, además de mojarse, al otro día tiene que terminar en el pediatra”, advierte la denunciante. Es el reclamo de una masa trabajadora que siente que el municipio hace las cosas “para la tribuna“, pero no para el uso diario del ciudadano de a pie.

“Sé realmente el frío que hace ahí, es una heladera”, comenta otro vecino, mientras que una mujer resume la distancia insalvable entre el funcionario y el trabajador: “Las hicieron así porque no piensan en los demás, total ellos andan siempre en coche”.

¿Hechos inútiles o “lavado” de cara?

El malestar también tiene un tinte político y económico que resuena en cada esquina. Bajo el lema irónico de “Hechos Inútiles”, los nicoleños cuestionan las prioridades de Santiago Passaglia. “No puede el intendente, está muy ocupado lavando plata en festivales y en pelotudeces como placitas”, denuncia otro de los testimonios recogidos por este medio.

Incluso, algunos sugieren que el diseño abierto es una “solución” barata a la falta de seguridad: “Dicen que las hacen así para que no las usen de baño, pero lo que deberían hacer es poner móviles policiales dando vueltas por la ciudad, pero no existen casi”. A esto se le suma la nostalgia por lo que sí servía: “No sé para qué sacó las garitas que estaban antes, esas eran mejores. Si hace calor te morís y si llueve te mojás entera”.

El costo de mojarse

Mientras el predio del ex CEMAC luce un césped prolijo pero vacío de contenido social, el vecino de a pie se pregunta por el destino de los fondos públicos. “Imaginen lo que les costó al municipio estas garitas; si averiguan el precio, se caen de nalgas”, advierte un usuario, sugiriendo que detrás del minimalismo se esconde un gasto desproporcionado.

Hacer las cosas “como para uno mismo” parece ser un concepto olvidado en los despachos municipales. Mientras tanto, el nicoleño sigue ahí, de cara a la intemperie, viendo cómo su ciudad se vuelve más linda para la foto y más hostil para la vida diaria de los que no tienen auto.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×