
Giuliana Serfelippe, arquitecta, estudió la carrera en la Universidad Nacional de Rosario. Una vez recibida, regresó a San Nicolás debido a su primer trabajo dentro de una constructora. En dicho trabajo debió atravesar la pandemia, la cual fue oportuna, dado que le facilitó la posibilidad de realizar una carrera complementaria y apasionante para ella, como lo es el interiorismo/diseño de interiores. Tiempo después, mientras continuaba en la constructora, tras comentarios en charlas informales, aparece la oportunidad de mejorar, rediseñar o crear espacios nuevos en la ciudad; al principio fue un desafío que encaró en solitario. Más adelante, en encuentros de profesionales organizados por el municipio, conoció a Lucía Farías, quien es el complemento en su accionar en la arquitectura, y en 2022, tras una apuesta arriesgada en su vida, renunció a su trabajo en la constructora para dedicarse de lleno a esta profesión a través de la creación de “Felipa”, un estudio de arquitectura que en poco tiempo se consolidó como una empresa de confianza a la hora del nacimiento de espacios acordes al deseo de quienes los contratan. Decenas de locales, departamentos y comercios fueron y están siendo construidos por “Felipa” en la actualidad, un claro ejemplo de que el éxito no es una cuestión de tiempo, sino más bien de oportunidades, claridad y determinación.
La construcción de la pasión
¿Por qué elegiste la arquitectura?
No sabría explicar el porqué de mi elección por la arquitectura. Lo supe desde chica; había ejercicios donde tenías que dibujar casas y esas cosas. Mis compañeros dibujaban la casa en vista, de frente, y yo siempre lo hacía en planta. No sé el motivo por el cual desarrollé esta pasión, pero es algo que me fascina cada día más y hoy en día esta profesión no la cambio por nada. Además, la arquitectura posee diferentes áreas donde desenvolverse y trato de encontrar mi mejor versión en cada una de ellas. Proyectar, reformar, tener una obra nueva: de todo trato de sacar mi mejor potencial.
Del salto al vacío al ir a más sin escalas
¿Cómo fue empezar sola y tomar ese riesgo?
Cuando comencé a trabajar en solitario experimenté diferentes miedos en el camino, pero sabía que arriesgarme en algún momento iba a dar sus frutos. Hoy en día, con algunos años recorridos, el objetivo es más que claro: que “Felipa” sea una empresa integral. Proyectar, invertir, diseñar y seguir buscando la forma de ser una empresa lo más abarcativa posible. Hoy en día ofrecemos anteproyecto, proyecto, dirección e interiorismo, y el próximo paso a lograr es el servicio inmobiliario. Siempre con la mirada hacia adelante y con el deseo de avanzar lo más que se pueda de acuerdo con nuestras capacidades y necesidades.
El nuevo paradigma de la profesión
¿Cómo ves hoy el ejercicio de la arquitectura?
Históricamente la arquitectura vivió en un concepto elitista, donde la estética y el poder adquisitivo predominaban. Hoy, por suerte, eso cambió y, sin importar la clase social o el poder adquisitivo que tengas, buscás la manera de mejorar tu casa, tu negocio o reformar de alguna forma el espacio que tenés. Trato con la misma prestancia a la empresa que quiere realizar una megaobra como a la persona individual que quiere poner un comercio en el garaje de su casa. Celebro el poder de iniciativa que tienen las personas por estos tiempos, no solo porque me brindan trabajo, sino también porque observo el anhelo de superación y crecimiento en sus vidas.
El beneficio de la pandemia
¿Qué impacto tuvo la pandemia en tu desarrollo profesional?
Cuando volví de Rosario en 2019, San Nicolás no me gustaba para nada, me parecía siempre lo mismo. La aparición de la pandemia, dejando de lado las cuestiones de salud, obligó a la gente a reinventarse, a tener que diferenciarse del resto, y es ahí donde comenzó mi desafío, no solo por las ideas para los clientes sino también por la competencia que existía en el rubro con el mismo objetivo. Proyecto a proyecto, comercio por comercio, fuimos posicionando la marca en la sociedad, al punto de lograr una claridad notable en nuestro trabajo. Hoy en día podés distinguir qué obra fue hecha por nosotras. Hoy San Nicolás tiene otro estilo, no solo desde el plano comercial sino también habitacional. Es un gran momento para nuestra profesión.
La experiencia “Felipa”
¿Cómo definen el trabajo del estudio?
Es una experiencia integral, en donde se trabaja 24/7 por el objetivo. La opinión de nuestro cliente es la más importante y tratamos de que sea lo más fiel a su pedido. Nuestra presencia implica estar en el lugar de los hechos, dado que abarcamos todas las acciones y a veces el tiempo es escaso, pero en definitiva siempre estamos a disposición del objetivo y hasta ahora lo hemos logrado satisfactoriamente.
Arriesgada y detallista como toda virginiana, Giuliana supo hacerse su camino aprovechando cada oportunidad que apareció en él, sobreponiéndose a miedos, dudas e incertidumbres. La construcción de la mejor versión personal y profesional se ve reflejada en sus obras, no solo por el trabajo que realiza sino también por el sello que imprime al hacerlo con pasión.


