
La crisis por el hacinamiento en las cárceles bonaerenses no frena y tiene a San Nicolás como uno de sus puntos más críticos. Según el último informe de la Comisión por la Memoria, la población carcelaria de la provincia creció un 6,3% en lo que va del año, alcanzando un total de 64.367 internos.
El panorama en la Unidad Penitenciaria N° 3 es todavía más grave que el promedio provincial. El establecimiento cuenta con un cupo de 358 lugares, pero actualmente aloja a 990 personas. Esto significa una sobrepoblación del 176,6%, lo que en el día a día se traduce en casi tres internos por cada espacio disponible.
Del total de detenidos en la UP3, 969 son varones y 21 son mujeres. A diferencia de lo que ocurre en otros penales de la provincia, la sección femenina local apenas supera su capacidad de 18 plazas y no registra internas embarazadas ni madres conviviendo con sus hijos.
El informe también vuelve a poner la lupa sobre la situación procesal en toda la provincia, ya que el 45,9% de los presos bonaerenses todavía no tiene una condena firme y permanece bajo prisión preventiva. Desde diversos sectores advierten que este nivel de saturación frena cualquier posibilidad real de reinserción social y agrava las condiciones de detención. La única estadística en baja se dio en las comisarías de la provincia, donde el número de alojados descendió a 1.443 durante abril.



