
Las ráfagas de viento y las lluvias persistentes de este jueves han puesto a prueba los servicios en distintos puntos de la ciudad. En Somisa, la atención se centra en la estabilidad de la postación y cables que han quedado resentidos, lo que representa un riesgo potencial para quienes circulan por la zona.
El reclamo por el mantenimiento de fondo
Más allá de los daños puntuales causados por el clima, el malestar de los vecinos radica en lo que consideran un deterioro progresivo de los servicios básicos. Una residente del barrio expresó su preocupación por la falta de inversión en infraestructura crítica:
“Somisa requiere una atención urgente. Estamos sufriendo problemas con el suministro eléctrico, baja presión de agua y un deterioro evidente en las cañerías. Mientras se avanza en la innovación de espacios públicos como las plazas, pedimos que no se descuiden los arreglos de fondo, como los postes de luz. Si la solución no depende directamente del municipio, solicitamos que se gestione ante las empresas prestatarias con la urgencia que la situación amerita”.
Servicios bajo la lupa
A la situación del cableado se suma el histórico reclamo por la presión del agua, un servicio que suele flaquear en los días de alta humedad y temperaturas elevadas. Los vecinos esperan que, una vez que pase el alerta meteorológico, las cuadrillas correspondientes realicen un relevamiento exhaustivo para asegurar la estabilidad de los postes y normalizar el suministro de agua en el sector.
Por el momento, se recomienda circular con precaución por las calles del barrio donde se observen cables a baja altura y evitar el contacto con cualquier elemento del tendido eléctrico que haya quedado fuera de su lugar.



