
El vecino escuchó ruidos en el portón y pensando que se trataba de un amigo, abrió la puerta. En ese momento, se encontró con dos mujeres. Una de ellas entró a la fuerza, lo amenazó con un arma de fuego y le robó dos teléfonos celulares.
Antes de escapar a pie, la delincuente envió mensajes desde uno de los teléfonos. Según la víctima, la mujer que ingresó a la casa tenía una característica física notable: Dientes torcidos. De la otra cómplice no pudo dar detalles.



