
En las entrañas del Prado Español, donde el olor a barranca se mezcla con el del jabón blanco, habita un sabio que no necesita inflar la red para ser ídolo. Es un personaje de los que ya no abundan: un tipo de pocas palabras —malhumorado si le preguntan tonterías— pero de un corazón enorme que, entre perchas y cintas, muestra que su felicidad cabe entera en un bolso de utilería.
¿Cuándo y cómo llega Regatas a tu vida?
Fue allá por el año 2007. Llegué de la mano de Leo Lima y desde ese momento no me fui más.
¿Cuánto hace que estás metido adentro del vestuario?
Ya pasaron 19 años siendo el utilero de Regatas.
¿Cómo era tu vida antes de ponerte el buzo de utilero y cómo es ahora?
Antes tenía una vida normal, como cualquiera. Pero ahora estoy a full, metido con toda la utilería de Primera, Sub-23 y las divisiones inferiores.
¿Cuánto banca la familia?
En todo me bancan. Saben que no tengo finde libre. Solo agradecimiento a mi esposa.
¿Qué es lo que te motiva a laburar tanto por y para el fútbol de Regatas?
Lo que me mueve es el amor que tienen los jugadores, los dirigentes y los hinchas por esta camiseta. Ese sentimiento se contagia y te da ganas de seguir.
¿Cuán importante te sentís dentro del plantel?
No me siento especial, soy uno más del grupo. Los importantes acá son los jugadores, ellos son los que entran a la cancha.
¿Qué recuerdos no te vas a olvidar jamás?
El primer campeonato que ganamos en 2013 ante Belgrano. Es algo que quedó grabado en mis retinas para siempre, una alegría que no se borra con nada.
¿Cómo viviste la pandemia y la imposibilidad de estar en el Prado todas las tardes?
Apenas se levantó un poco la restricción y se podía andar hasta las seis de la tarde, no aguanté más. Les pedí autorización a los dirigentes e iba al Prado lunes, miércoles y viernes para sacar matas de la cancha y pintar un poco. Así pasaba los días, necesitaba estar en mi lugar.
¿Cuál es la mejor cancha donde desplegaste tu utilería?
El Prado, sin dudas. Y también el Estadio San Nicolás, que es un lujo.
¿Qué significan la Isla y el Prado Español en tu vida?
Es mi mundo. Es mi lugar de trabajo y el sitio donde me siento verdaderamente feliz.
¿Cuál es la mejor casaca que supo tener Regatas?
Me gustan todas, no tengo preferencias por ninguna en particular.
¿Te animás a armar un 11 histórico?
1 Etchemendi, 2 Cuello, 3 Casas o Mazzeo, 4 Ferrari, 5 Górriz, 6 Ressi, 7 Laena, 8 Docteur, 9 Cotrina, 10 Ledesma, 11 Varas (cap.).
¿Cómo ves actualmente la Liga Nicoleña?
Mejoró muchísimo, se nota el cambio con los nuevos dirigentes que entraron. Está mucho más competitiva.
¿Sentís que Regatas es un club profesional dentro del amateurismo?
Sí, totalmente. Se trabaja con mucha seriedad en todas las áreas.
¿Qué le falta al Náutico para dar el salto definitivo?
De a poco se va a ir dando todo. Hay que seguir por este camino, que las cosas llegan solas.
¿Cuál es el objetivo personal y deportivo para este 2026?
En lo personal, quiero seguir mejorando en lo mío. Y en lo deportivo, el deseo es el de siempre: seguir sumando títulos para el club.
¿Cómo quisieras ser recordado en un futuro?
Como el utilero de Regatas.


