
Más allá de los comunicados de tono complaciente difundidos por los máximos dirigentes de la entidad —que parecieron redactados en la propia sede de la Asociación del Fútbol Argentino y que ligas del interior, entre ellas la Liga Nicoleña, replicaron ante la comunidad—, el paro anunciado días atrás por la AFA que preside Claudio Tapia no fue bien recibido por el público que asistió el fin de semana a los distintos estadios. Tampoco cayó bien entre dirigentes de algunos clubes, que manifestaron su disconformidad en privado.
Esta tarde se celebrará una reunión clave en la sede de la calle Viamonte, donde el Comité Ejecutivo definirá si finalmente la actividad se suspende desde el jueves hasta el domingo inclusive.
En medio de denuncias que se multiplican día tras día, acompañadas de videos que exhiben presuntas irregularidades, la iniciativa de convocar al paro —atribuida al presidente de un club de Primera División— habría buscado cerrar filas en respaldo de las principales autoridades de la entidad madre del fútbol argentino, Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
Sin embargo, el anuncio no logró frenar la primera citación a declaración indagatoria que deberán afrontar ante la Justicia. Por el contrario, generó mayor malestar entre hinchas y protagonistas en distintos puntos del país, quienes hicieron llegar su descontento a los dirigentes más cercanos.
Hoy se sabrá si la AFA sostiene la controvertida medida anunciada o si retrocede ante la presión creciente. En las tribunas, el partido ya parece estar perdido.



