
La investigación judicial por la distribución de fentanilo contaminado, un caso que ha conmocionado al país desde mayo del 2025, atraviesa una etapa clave con la incorporación de nuevas pruebas médicas.
Este proceso es encabezado por el Cuerpo Médico Forense, que además se encuentra realizando entrevistas a casi cincuenta sobrevivientes que lograron superar la infección bacteriana provocada por el medicamento en distintas provincias.
En el plano legal, la Cámara Federal tomó decisiones importantes al ratificar la prisión de varios de los involucrados, rechazando los pedidos de arresto domiciliario. Sin embargo, el foco está puesto ahora en la resolución pendiente sobre las nicoléñas Carolina Ansaldi y Dayana Astudillo. Para ambas se ha solicitado la falta de mérito y el apartamiento de la causa. En el caso particular de Astudillo, su defensa presentó testimonios recolectados en los últimos meses que podrían ser determinantes para mejorar su situación procesal.
La complejidad del caso radica en la dispersión geográfica de las víctimas, quienes residen en puntos tan distantes como Formosa, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. Mientras la Justicia intenta reconstruir la cadena de responsabilidades desde que la Anmat prohibió los lotes afectados, el análisis de estos nuevos documentos médicos será fundamental para establecer el vínculo directo entre el tratamiento recibido en clínicas y hospitales y el trágico desenlace de los pacientes.



