
El Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires aclaró que, aunque las normas locales mantienen regulaciones estrictas sobre la venta de medicamentos, no se exigirá exclusivamente el uso de recetas electrónicas para la dispensa de medicamentos con prescripción médica. En territorio bonaerense, convivirán tanto las recetas en papel como las electrónicas, brindando flexibilidad a profesionales y pacientes para optar por cualquiera de las dos modalidades.
Actualmente, 17 jurisdicciones cuentan con ley de receta electrónica. De ellas, 11 adhieren a la Ley Nacional: Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Misiones, Salta, San Juan, Tierra del Fuego, Tucumán.
Además de la provincia de Buenos Aires, otras 3 jurisdicciones tienen su propia ley con un régimen propio: ciudad de Buenos Aires, Chubut, La Rioja.
Sólo en dos, hay proyectos de ley provincial en curso: Río Negro, Santa Fe.
En tanto, las siete jurisdicciones restantes, si bien pueden utilizar parcialmente la receta electrónica, aún no cuentan con ley provincial.
De ellas, cuatro adhieren al uso de receta electrónica y se espera cuenten con proyecto de ley próximamente (San Luis, Córdoba, Santiago del Estero, Santa Cruz) y tres aún se encuentran en revisión de sus planes de ley provincial (La Pampa, Neuquén, Formosa).
Por ootro lado, se aclaró que el reciente decreto nacional que desregula la venta de medicamentos no tiene validez en la provincia de Buenos Aires. Según el Colegio de Farmacéuticos, las leyes provinciales, como la Ley 10.606 y su decreto reglamentario, disponen que la comercialización debe realizarse exclusivamente en farmacias y bajo la supervisión de un profesional farmacéutico.
“La venta de medicamentos, incluso los de venta libre, debe realizarse en un entorno profesional y controlado, donde los fármacos no estén al alcance directo del público. Esto garantiza la seguridad sanitaria para los consumidores”, destacó el Colegio en un comunicado oficial.
Esto implica que las disposiciones anunciadas por el Gobierno Nacional, que habilitan la venta de ciertos medicamentos fuera de farmacias, no se aplican en el territorio bonaerense. La legislación local refuerza la necesidad de un entorno sanitario regulado y supervisado para proteger a los consumidores.
Finalmente, el Colegio subrayó que “las normativas provinciales priorizan la seguridad sanitaria y un acceso responsable a los medicamentos. Aunque las recetas electrónicas son una herramienta moderna y válida, las recetas en papel continúan siendo aceptadas, adaptándose a las necesidades de los pacientes y garantizando un equilibrio entre innovación tecnológica y prácticas tradicionales”.



