
La producción automotriz sufrió una baja del 3,1 anual en el 2025, en un escenario complicado para el sector, a pesar del aumento en las ventas, informó ADEFA.
En cuanto a las ventas a concesionarios, tuvieron un leve aumento 3.8% anual.
Por su parte, las exportaciones sufrieron una baja del 10,8% en 2025 respecto de 2024.
En diciembre, la producción fue de 26.468 unidades, 30,3% menos respecto de noviembre y 30,4 % por debajo de diciembre de 2024.
Además, las terminales exportaron 19.908 vehículos, 36,3% menos en su comparación con el mes anterior, y 25,3% menos respecto del volumen que se contabilizó en diciembre del 2024.
En ventas mayoristas, el sector comercializó a la red de concesionarios 51.355 vehículos en diciembre, 45,7% más respecto de noviembre, y 3,8% por sobre el volumen de diciembre del 2024.
El informe industrial muestra que el sector automotriz cerró el 2025 con 10 días hábiles de actividad en diciembre, ocho jornadas menos que en noviembre y tres menos en términos interanuales.
En ese período se produjeron 26.468 unidades, lo que se tradujo en una baja de 30,3% respecto del mes precedente y 30,4% menos respecto de diciembre de 2024.
En el acumulado del 2025, se fabricaron 490.876 vehículos, cifra que se ubicó 3,1% por debajo del volumen registrado en igual período del año pasado (506.571 unidades).
En materia de comercio exterior, las terminales exportaron 19.908 vehículos en diciembre, lo que representó una baja del 36,3% respecto de noviembre y del 25,3% en la comparación interanual.
“El balance del 2025 es mixto. Por un lado, el sector mostró un desempeño muy superior al promedio de la industria manufacturera, con un crecimiento en ventas mayoristas (+42,6%) y minoristas (patentamientos) cercano al 50% interanual. El crecimiento de la economía, sumado a la normalización de la oferta y la mejora del acceso al crédito explican buena parte de esa recuperación que registró el mercado”, explicó Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, en su análisis del cierre estadístico del 2025 del sector automotor.
Dijo que “ese dinamismo que se dio en lo comercial no se sostuvo en lo industrial como habíamos previsto en el inicio del año, principalmente por el proceso de cambio y transformación, que se dio en las líneas de producción para el lanzamiento de nuevos modelos y otros que se encuentran en proceso”.
En este contexto, Pérez Graziano planteó que el gran desafío está en la mejora continua de la competitividad.
“Teniendo en cuenta el perfil netamente exportador del sector, el gran desafío que tenemos por delante es la mejora de la competitividad exportadora. Para ello, es imprescindible continuar trabajando a nivel cadena de valor junto con el gobierno nacional, los gobiernos provinciales y municipales para reducir la carga impositiva que se exporta en un vehículo, sobre todo considerando que varios países con los cuales competimos exportan sin impuestos”, destacó.
Señaló que “la industria automotriz tiene todo para volver a crecer en producción y exportaciones, generar más empleo y aportar más recaudación y divisas”.
Y agregó que “hoy lo más importante es la dirección que estamos tomando para que el crecimiento sea sustentable. La clave es la previsibilidad. El sector automotor sigue invirtiendo y hoy vemos proyectos concretos y nuevos lanzamientos. Si logramos consolidar esta agenda, el potencial del sector continuará por la senda del crecimiento”.



