
Tal como ha sucedido a lo largo de los últimos años, el mes de marzo llega con cuantiosas precipitaciones en San Nicolás y sus delegaciones, una realidad que para la última semana no fue la excepción a la regla.
A las lluvias acontecidas durante los pasados siete días, la madrugada de este sábado trajo consigo un registro fluvial de 76,7 milímetros en poco más de cinco horas y volvió a generar los típicos dolores de cabeza en diferentes sectores del Municipio.
Por otro lado, además del malestar lógico que generó la acumulación de agua en diferentes calles complicando el tránsito común de los vecindarios, los vecinos afectados por esta problemática ya no se guardaron su malestar y empezaron a manifestar sus quejas -acompañados de registros fílmicos- en diferentes redes sociales. Una queja recurrente que parece quedar tapada por los comentarios de un chat de YouTube.

De pesca en el Monte
Mientras durante los últimos días el oficialismo local se deshizo en risas con la aparición de Santiago y Manuel Passaglia en un nuevo canal de parafernalia política, el clima volvió a darle un golpe de realidad. A pesar de los “resultados” mostrados en una filmina, el agua causó estragos.
Ante tal situación, los comentarios de los vecinos colmaron los medios de comunicación ligados al poder local. Por un lado, algunos reaccionaron desde lo sarcástico con reflexiones como: “Podemos ir a pescar al Monte”;
“Qué hermosa está la Costanera (al referirse a calle Carlos Gardel en el Monte de Eucaliptus”; “Ah, pero tenemos muchas placitas lindas y canal de YouTube”; entre tantos.
No obstante, otros descargos fueron más dirigidos hacia lo repetitivo de este problema: “Es obvio que va mucha agua (haciendo alusión a ese sector de zona oeste), pero como gestión cuántas veces te puede pasar”, señalo un nicoleño colmado por el hartazgo. Todo esto vinculado a una sola porción de la localidad, dado que también se repitieron estos escenarios en vecindarios de la zona norte, sur e incluso calles del microcentro nicoleño.
Sin tachos, ni concientización
Por último, y no menos importante, otras de las quejas redundantes están relacionadas a los malos hábitos en el tratamiento de los residuos en cada casa. Si bien el recordatorio de no dejar la basura los días con pronósticos de lluvia parece ser casi innecesario, debería ser parte de las obligaciones de un Municipio que destina millones de pesos por año a la Publicidad.
Ante tal negligencia, la falta de instrucción o multas, sumado a un esquema de recolección que no da abasto con el crecimiento demográfico generan una combinación irremediable. Inclusive, a esto se le adhiere una extraña decisión del Poder Ejecutivo de retirar en decenas de veredas los cestos de basuras públicos que colaboraban para fomentar la buena educación comunitaria, pero que de un día para el otro desaparecieron dejando una vez más expuesto la poca previsibilidad de las decisiones que se toman en una oficina alejada de las calles nicoleñas.



