
En una jornada cargada de simbolismo religioso, el mundo católico recibió este jueves al nuevo pontífice: el cardenal estadounidense de raíces españolas y misionero en Perú, Robert Prevost, quien tras ser elegido como Papa decidió asumir el nombre de León XIV. El anuncio del “Habemus Papam” se realizó a las 18:00 horas (hora local de Roma), lo que equivale a las 13:00 en Argentina, en la Plaza San Pedro, donde miles de fieles aguardaban expectantes.
Una figura con sólida formación y misión pastoral
Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois, en el seno de una familia de raíces mixtas: padre de ascendencia francesa e italiana y madre de origen español. Se unió al noviciado de la Orden de San Agustín en 1977 y fue ordenado sacerdote en Roma en 1982.
Prevost tiene una sólida trayectoria académica:
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Títulos en Ciencias Matemáticas y Filosofía en la Universidad de Villanova.
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Maestría en Divinidad en la Catholic Theological Union de Chicago.
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Doctorado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino (Angelicum) en Roma.
Elección en el cónclave
La elección de León XIV se concretó tras dos días de deliberaciones y cuatro votaciones del cónclave compuesto por 133 cardenales, quienes optaron por el perfil pastoral y académico de Prevost para suceder a Francisco, fallecido el 21 de abril de 2025.
Una presentación que fusionó tradición y cercanía
Desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV lució una indumentaria cargada de simbolismo: la muceta roja, el cíngulo dorado y el Anillo del Pescador. Su figura evocaba la solemnidad tradicional del papado, aunque su mirada húmeda y su sonrisa temblorosa mostraban la emoción del momento.
En su primer discurso, el nuevo Papa lanzó un llamado a la paz, dirigido a “todos los pueblos”, con palabras claras y pausadas:
“Este es el primer saludo de Cristo resucitado, el buen pastor que dio su vida por el rebaño de Dios. La paz sea con ustedes”, expresó visiblemente emocionado.
León XIV recordó a su antecesor con gratitud:
“Todavía conservamos en nuestros oídos esa voz débil pero siempre valiente del papa Francisco que bendecía a Roma. El papa daba su bendición al mundo entero esa mañana del día de Pascua. Dios nos ama a todos. Por lo tanto, sin miedo y unidos, vayamos adelante. ¡Gracias al Papa Francisco!”, afirmó el nuevo pontífice.
Raíces latinoamericanas y vínculo con Perú
León XIV, conocido por su misión pastoral en Perú, dirigió un saludo especial en español a su antigua diócesis de Chiclayo:
“A mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú, un pueblo fiel que ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo”, expresó con emoción.
Una Iglesia sinodal y misionera
En su mensaje inicial, León XIV también reafirmó la necesidad de una Iglesia sinodal, que camine unida y abierta al diálogo. Subrayó el compromiso de construir puentes y acoger a los que sufren, siguiendo el espíritu pastoral que lo caracteriza.
“Debemos ser una Iglesia misionera, una Iglesia que construye puentes y el diálogo, siempre abiertos a recibir a todos”, destacó.
La coincidencia con la Virgen de Luján
La elección del Papa en el Día de la Virgen de Luján tiene un especial significado para los fieles argentinos, que celebran a su Patrona cada 8 de mayo. La Virgen de Luján fue proclamada Patrona de la República Argentina en 1930 por el Papa Pío XI, y desde entonces es símbolo de devoción y fe en el país. El hecho de que el anuncio del nuevo Papa coincidiera con esta festividad reforzó el sentimiento de cercanía para la comunidad católica argentina.
El acto concluyó con una oración a la Virgen María, pidiendo por la paz del mundo y la unidad de la Iglesia, en un mensaje que reflejó el carácter pastoral y conciliador de León XIV.



