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Los cuatros consejos que da la ciencia para elegir si es mejor ducharse a la noche o a la mañana

Más allá de la preferencia personal, varios estudios analizaron cómo esta práctica influye en el descanso, la energía y el funcionamiento del cuerpo.

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añarse es parte de la rutina diaria, pero el momento elegido, a la mañana o a la noche, puede tener efectos distintos en el organismo.

Según varios estudios, la temperatura corporal, los ritmos biológicos y los hábitos previos al sueño juegan un papel clave. Por eso, no hay una única respuesta universal: el impacto depende de los objetivos y del estilo de vida de cada persona.

Bañarse a la noche: un aliado para dormir mejor

Tomar una ducha antes de dormir puede favorecer el descanso, especialmente si se realiza con agua tibia o caliente. Según un análisis publicado en Sleep Medicine Reviews, el baño nocturno ayuda a regular la temperatura corporal, un factor clave para conciliar el sueño. Al salir del agua caliente, el cuerpo comienza a enfriarse, lo que envía una señal al cerebro de que es momento de dormir.

Especialistas de la Cleveland Clinic coinciden en que este descenso de temperatura favorece la somnolencia y puede mejorar la calidad del descanso.

Bañarse a la noche:

Facilita conciliar el sueño

Genera relajación muscular

Reduce el estrés acumulado del día

Puede mejorar la calidad del descanso

Este hábito es especialmente útil para personas con insomnio o dificultades para dormir.

Bañarse a la mañana: energía y activación

Por otro lado, la ducha matutina tiene efectos más vinculados a la activación del organismo. Según especialistas de la Cleveland Clinic, el contacto con el agua, especialmente si es fresca o templada, puede estimular la circulación y ayudar a despejarse, mejorando el estado de alerta.

Además, bañarse a la mañana puede contribuir a iniciar el día con mayor energía y concentración.

Entre sus principales ventajas:

Aumenta el estado de alerta

Mejora la circulación

Ayuda a despejar la mente

Puede ser útil para quienes no se sienten activos al despertar

En algunos casos, incluso puede mejorar el estado de ánimo.

¿Qué es mejor? Depende del objetivo

No existe una única respuesta correcta. La elección entre bañarse a la mañana o a la noche depende del efecto que se busque. Según especialistas de la Sleep Medicine Reviews, lo importante es entender cómo impacta en el ritmo circadiano, es decir, el reloj biológico que regula el sueño y la vigilia.

Las cuatro recomendaciones generales:

Si hay problemas para dormir, conviene bañarse a la noche.

Si se busca activación, mejor por la mañana.

Evitar duchas muy calientes justo antes de acostarse si generan incomodidad.

Mantener una rutina constante.

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