
A diferencia de la habitual parafernalia que ronda todos los proyectos de “Hechos” desde su creación a mediados del 2025, la unilateral y silenciosa decisión que tomara el oficialismo sobre calle Colón el pasado martes 3 de febrero despertó una crítica mancomunada que hace rato no se percibía en las calles nicoleñas. Sucede que, desde el Municipio anunciaron la creación de la “Avenida del Río” pintando deliberadamente una línea amarilla sobre adoquines desmejorados, en una calle angosta y se ha comenzado a abrir paso sobre el límite de la barranca que rodea al Batallón y la UTN San Nicolás. Este sábado 7 de febrero, queda efectivo el paso a doble mano.

Con el afán de poner la ciudad de cara al Paraná, o técnicamente al Arroyo Yaguarón, Santiago Passaglia y su equipo de obras públicas decidieron transformar calle Colón en una calle de doble sentido entre Lavalle y Avenida Falcón. Si bien el anuncio político sostiene un embellecimiento del trazo, además de la descongestión del microcentro, la realidad que plasmaron los vecinos ante Cosa Cierta y diferentes publicaciones en redes sociales parece ser un mayor dolor de cabeza.
En definitiva, desde la puesta en funcionamiento este sábado, los vecinos allí radicados perdieron cualquier posibilidad de ingresar con comodidad a sus casas y estacionar sus vehículos, situación que se complejiza aún más si se tiene en cuenta la cantidad de calles con la modalidad “manda peatón” que se extienden en nuestra localidad.

A pesar del ímpetu puesto desde las oficinas de Avenida Illia y los medios oficialistas, el malestar no lo tapa ningún tipo de render, mientras los barrios esperan por asfalto, seguridad o sistemas de desagüe que puedan afrontar una tormenta de grandes magnitudes, la Municipalidad juega a innovar para los turistas proyectando negocios futuros que dejarán de ser noticia una vez consumada esta obra pública que dará paso a obras y negocios privados.



