
Para Enrico, el desafío más urgente es superar la fragmentación de las políticas de género. Según explicó, el objetivo es lograr la transversalidad: “El verdadero cambio profundo, real y duradero se logrará cuando todas las políticas que impactan en nuestra sociedad contengan la perspectiva de género impresa en cada acción“, señaló la funcionaria, destacando que no se trata de medidas aisladas, sino de una transformación estructural.
En ese sentido, resaltó el rol de la gestión provincial al ser la única en el país en sostener un Ministerio de Mujeres y Diversidad, respaldado por un presupuesto con perspectiva de género. “Hablamos de acciones concretas que hacen que las brechas laborales, culturales, económicas, sociales y políticas disminuyan“, detalló.
La funcionaria puso el foco en el sistema de acompañamiento integral frente a la violencia. En el ámbito local, destacó la labor de dispositivos como “Casa Pueblo”, ubicado en Morteo y Ponce de León. Este espacio, inserto en un barrio de la zona sur, recibe constantemente casos de violencia y de consumos problemáticos, una problemática que Enrico describe como uno de los grandes temas pendientes en la ciudad.
“Es uno de los enormes problemas que atraviesa a San Nicolás y para los cuales no encontramos respuestas ni soluciones ante la ausencia de mecanismos de prevención locales“, advirtió. En este contexto, valoró el trabajo de las iglesias y espacios comunitarios que terminan funcionando como “escudo y red” ante una realidad social compleja. “A nivel provincial se trabaja sin parar por una sociedad más igualitaria, pero es muy difícil ante un contexto local que te da la espalda“, expresó.
En marco del día de la Mujer Trabajadora, Paola Enrico hizo un llamado a reconocer a quienes sostienen la comunidad en tiempos de crisis. En un escenario marcado por la falta de empleo y el cierre de industrias, la directora reivindicó a las mujeres que cumplen triples jornadas laborales.
“Hablamos de las mujeres en los talleres textiles, cooperativas, salud, escuelas y sindicatos, pero también de aquellas que sostienen merenderos, dan apoyo escolar o acompañan a víctimas de violencia y consumos“, expresó.
Finalmente, Enrico cerró con una frase que busca romper con la invisibilización de las tareas domésticas y de asistencia: “Cuidar no solo es amor, también es trabajo“, concluyó, reafirmando el compromiso de seguir trabajando por una provincia con menos violencia y más igualdad.



