
Las negociaciones salariales entre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y los empresarios del sector metalmecánico volvieron a trabarse este martes, en medio de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo, que ahora dispuso un cuarto intermedio hasta el 22 de mayo a las 15 h.
El gremio reclama una suba del 6 % en dos cuotas de 3 % para abril y mayo, además de un ajuste del 5 % sobre la base de cálculo de abril para cerrar el período paritario 2024/2025. En cambio, las cámaras empresarias ofrecieron solo un 2 % total, en dos tramos de 1 %, más un ajuste del 2 % para esa misma base de cálculo, siguiendo el techo salarial del 1 % mensual promovido por el Gobierno nacional.
Desde la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (Camima), el gerente Carlos Biller explicó: “La UOM insiste en recuperar poder adquisitivo y la parte empresaria busca acordar un incremento que las empresas puedan pagar”. Y agregó: “No vemos posibilidades de acercamiento si el gremio mantiene este nivel de exigencia”.
Aunque inicialmente se esperaba discutir aumentos para el trimestre, junio quedó fuera de agenda. La falta de avances ocurre en un contexto tenso, donde el Gobierno no homologó recientemente el acuerdo paritario de Comercio, que contemplaba una mejora del 5,4 %.
El principal obstáculo es la decisión oficial de no convalidar aumentos salariales por encima del 1 % mensual, con el argumento de evitar mayor presión sobre la inflación, que en marzo volvió a acelerarse.
En San Nicolás, donde hay una fuerte presencia de trabajadores metalúrgicos, tanto en grandes empresas como en talleres más pequeños, la resolución de esta negociación tendrá un impacto directo en cientos de operarios. La expectativa está puesta en la próxima audiencia, aunque las posiciones firmes de ambas partes hacen difícil vislumbrar un acuerdo inmediato.



