
El sistema de salud público sigue sumando recursos humanos con el objetivo de cubrir baches en especialidades que son fundamentales. En este contexto, el Hospital San Felipe de nuestra ciudad recibió este mes a cinco nuevos profesionales que se integran bajo el programa de pre-residencias impulsado por el Ministerio de Salud bonaerense. Los ingresantes se repartirán entre los servicios de clínica médica, pediatría y medicina general, áreas que suelen tener una demanda muy alta de pacientes.
Este programa, que arrancó hace algunos años, busca que los egresados recientes se formen trabajando directamente en los hospitales. A nivel provincial, el salto es importante porque este año se incorporaron 400 jóvenes en total, casi el doble de lo que se registraba cuando comenzó la iniciativa. El crecimiento no es solo en cantidad, sino también en variedad, ya que se están abriendo cupos para disciplinas que antes no estaban contempladas, como farmacia, bioquímica y emergentología.
Las estadísticas muestran que el interés por estas prácticas está en ascenso. Por ejemplo, en toda la provincia los cupos para pediatría pasaron de 61 a 91, mientras que en áreas delicadas como terapia intensiva de adultos se triplicó la cantidad de residentes en comparación con el 2024. Este refuerzo en el San Felipe permite aliviar la carga de trabajo del personal actual y, sobre todo, asegurar que los vecinos tengan una atención más rápida en especialidades básicas.



