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Roberto Bo: “El clima cambió y no podemos seguir actuando como si el delta fuera una extensión de la pampa”

El ecólogo advirtió que los eventos extremos serán cada vez más frecuentes y que el avance sobre los humedales agrava sus consecuencias. Reclamó un Estado activo que proteja los humedales y planifique con criterios ecológicos

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Tras las fuertes lluvias e inundaciones del fin de semana, el programa “Es por acá” (102.9) entrevistó al biólogo y ecólogo Roberto Bo, investigador, docente de la Universidad de Buenos Aires y especialista en humedales, quien analizó las causas detrás del fenómeno y su relación con los cambios ambientales que atraviesa el delta del Paraná y su ribera.

Según explicó, los eventos extremos como lluvias intensas, sequías prolongadas e incendios recurrentes forman parte de un nuevo escenario climático, que comenzó a consolidarse desde los años 80 y que ya no puede considerarse excepcional. “El clima cambió. No podemos seguir diciendo ‘qué mala suerte’, porque estas situaciones van a ser más frecuentes”, afirmó.

Para Bo, estos cambios no solo responden al calentamiento global, sino también a la forma en que el ser humano ocupa y modifica el territorio sin contemplar sus dinámicas naturales. En el caso del delta, señaló que muchas obras e intervenciones tienden a transformarlo en una prolongación de la pampa, con prácticas productivas que no respetan el comportamiento hídrico de la zona.

“El delta es un ecosistema altamente diverso y productivo, pero tiene otra lógica. Cuando actuamos como si fuera tierra firme y compacta, perdemos su capacidad de amortiguar el agua y los impactos se multiplican”, advirtió.

El ecólogo apuntó especialmente al desmonte, la canalización de lagunas, la eliminación de humedales y la construcción de terraplenes o diques sin criterio ambiental. “Estos cambios alteran el funcionamiento natural del ecosistema. El agua ya no circula como debería, los suelos pierden su capacidad de absorción y lo que antes era un sistema resiliente se convierte en un espacio vulnerable”, explicó.

También hizo hincapié en el valor estratégico de los humedales como reservorios de carbono, reguladores del ciclo hídrico y soporte de economías locales equilibradas. “La pesca, la apicultura, el turismo y la biodiversidad dependen de ese equilibrio. Cuando tapás una laguna o desmontás una ribera, no solo dañás el ambiente: también ponés en riesgo actividades que sí constituyen una economía verdaderamente sostenible”, remarcó.

Bo explicó que no se trata de dejar de producir, sino de hacerlo respetando los límites ecológicos del ambiente. “Podemos hacer ganadería, pesca, apicultura, deportes náuticos. Lo que no podemos hacer es sembrar soja como si estuviéramos en Pergamino, porque eso destruye la base misma del ecosistema”, dijo.

Consultado sobre si estas problemáticas son visibles para quienes no viven directamente en la ribera, Bo fue claro: “Aunque no te importe la naturaleza, sus consecuencias te van a afectar igual. El agua no pregunta si vos vivís en zona baja o alta, si tenés conciencia ambiental o no. Te vas a inundar igual”.

Además, recordó que muchos de los incendios masivos en el delta durante la bajante extrema del Paraná fueron potenciados por el debilitamiento del sistema natural. “Antes, los juncales retenían humedad. Pero con la sequía, el fuego avanzó sin freno y hubo ecosistemas que no se recuperaron. No es lo mismo regenerar un pajonal que un bosque”, explicó.

Sobre el rol del Estado, Bo fue contundente: “Se necesita planificación y regulación. No puede ser que quien tenga poder económico decida transformar el humedal en tierra para loteo o siembra, y los demás carguemos con las consecuencias. El Estado tiene que proteger el funcionamiento natural del ecosistema por el bien común”.

Finalmente, planteó que muchos de estos procesos tienen efectos a largo plazo que afectarán a generaciones futuras. “Aunque tengas una casa segura hoy, si destruís los humedales, el impacto le va a llegar a tus hijos. Por eso necesitamos una mirada solidaria, intergeneracional y territorialmente responsable”, cerró.

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