Una historia de fe, educación y comunidad que hoy, a un siglo y medio de distancia, sigue viva en el corazón de los nicoleños. El Dr. Jorge Eduardo Noro nos invita a reflexionar sobre un documento gráfico excepcional de aquellos tiempos.
En este marzo de 2026, San Nicolás se viste de celebración para conmemorar el sesquicentenario de un evento que transformó su matriz educativa y social: los 150 años de la puesta en marcha del primer colegio secundario de la ciudad, el actual Colegio Don Bosco.
Si bien la primera escuela primaria de la obra salesiana había comenzado a funcionar dos años antes, en 1874, la apertura del nivel secundario en marzo de 1876 representó un salto cualitativo fundamental para la formación de los jóvenes de la época. Este hito no solo fue local: el establecimiento nicoleño tiene el honor histórico de ser el primer colegio salesiano fundado en todo el continente americano, y el primero fuera de Italia, bajo la directa supervisión y envío de San Juan Bosco, quien aún vivía en Turín.

Un Tesoro Fotográfico: La Mirada del Dr. Noro
Para dimensionar el valor de este legado, nos sumergimos en el análisis de un documento gráfico excepcional conservado a través del tiempo. La fotografía que ilustra esta nota es una ventana al pasado, y quién mejor para guiarnos en su interpretación que el Dr. Jorge Eduardo Noro.
Radicado en San Nicolás, Noro es un destacado Doctor en Educación, filósofo e investigador, con una trayectoria de más de 40 años en el ámbito académico y cultural. Su labor como profesor y directivo en instituciones clave de la ciudad —como la UTN Facultad Regional San Nicolás y el propio Instituto Don Bosco— lo posiciona como un referente intelectual ineludible. Prolífico autor de libros sobre pedagogía y filosofía, su vocación por mantener viva la llama de la historia de la educación es, hoy más que nunca, un faro para nuestra comunidad.
Con su agudeza característica, el Prof. Noro nos invita a observar los detalles de esta imagen, que aunque curiosa, es profundamente representativa de su época. “El colegio había comenzado a funcionar en 1876; la foto parece posterior”, señala el doctor. Y añade un dato crucial: “No sólo era el primer colegio salesiano en América y fuera de Italia, sino el primer colegio secundario en San Nicolás”.
Al diseccionar la composición de la foto, Noro nos detalla: “Hay 25 alumnos. Y junto con los dos salesianos, alguien que parece tener mayor edad (¿asistente? ¿preceptor?)”. El vestuario también nos habla de un contexto específico: “Todos están sencillamente vestidos, pero tienen una chaquetilla haciendo juego con el pantalón a media pierna, y zapatos”.
La pose, casi ritual, no escapa a la observación del investigador: “Todos posan para la foto y varios tienen la mano cruzada en el pecho como uno de los sacerdotes. ¿Sería uno de los cursos? ¿Serían todos los alumnos?”. Finalmente, dos elementos simbólicos coronan la escena: “Hay un cuadro de Don Bosco (aún vivía) y un escudo, tal vez propio de las actividades escolares. Excelente documento conservado…”.
Un Legado que Trasciende el Cemento
La llegada de los primeros salesianos a San Nicolás —un grupo de diez misioneros encabezados por el Padre Juan Cagliero— respondió a la visión de Don Bosco de extender su sistema preventivo de educación por el mundo. La elección de nuestra ciudad como puerta de entrada a América subraya la importancia estratégica y el espíritu receptivo de la comunidad nicoleña de la época.
A lo largo de estos 150 años, el Colegio Don Bosco ha sido más que un edificio; se convirtió en un espacio de formación integral, donde generaciones de nicoleños han crecido bajo los pilares de la razón, la religión y el amor (la “amabilidad”), característicos de la pedagogía salesiana.
Marzo de 2026 no es solo una fecha en el calendario; es una invitación a la memoria y a la renovación del compromiso con la educación. La celebración del sesquicentenario nos recuerda que la llama del conocimiento, analizada siempre desde la perspectiva crítica y humanista por figuras como el Dr. Noro, sigue siendo el motor fundamental para el desarrollo de nuestra comunidad.
¡Felices 150 años de educación, Colegio Don Bosco!



