Actualidad

Susto en el Puerto de Ternium: Apareció una Yarará de gran porte entre las instalaciones

El hallazgo de un ejemplar de Yarará de dimensiones considerables en la zona portuaria de la planta General Savio encendió las alarmas de seguridad.

banner-noticia
banner-noticia

Los especialistas advierten que la bajante del río y las altas temperaturas están empujando a estos reptiles hacia zonas operativas en busca de refugio y alimento.

El personal que cumplía tareas en el sector portuario de la empresa Ternium se llevó una sorpresa de alto riesgo al toparse con una serpiente Yarará (Bothrops alternatus) de gran porte. El ejemplar, conocido por su potente veneno, fue detectado en una zona de tránsito, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad y manejo de fauna para evitar accidentes laborales.

¿Por qué aparecen ahora?

Aunque la presencia de reptiles no es extraña en una zona rodeada de humedales y costa, el tamaño de este ejemplar y el lugar exacto del hallazgo llaman la atención. Los expertos ambientales señalan varios factores clave:

  • La bajante del Paraná: La persistente bajante del río altera el hábitat natural de estas especies, obligándolas a desplazarse por la costa en busca de zonas más húmedas o con mayor disponibilidad de presas (como roedores), que suelen abundar en sectores industriales y portuarios.
  • Ciclo estacional: Con la llegada del calor, estos animales aumentan su actividad metabólica. Es la época donde salen de su letargo para alimentarse y reproducirse, lo que incrementa las posibilidades de encuentros accidentales con humanos.
  • Presión sobre el ecosistema: El movimiento de materiales y el entorno de la planta, que limita con zonas de vegetación virgen, funcionan como un corredor biológico natural para la fauna autóctona.

Alerta y prevención: Qué hacer

La Yarará es una especie protegida pero peligrosa. Su mordedura requiere asistencia médica inmediata y la aplicación de suero antiofídico. Desde los comités de seguridad industrial y medio ambiente se ha reforzado la recomendación de: No intentar capturar ni matar al animal por cuenta propia, mantener las áreas de trabajo limpias de escombros o maleza que sirvan de nido y utilizar siempre el equipo de protección personal (EPP) adecuado, especialmente calzado de seguridad de caña alta en zonas de riesgo.

El ejemplar fue puesto a resguardo para su posterior relocalización en una zona alejada de la actividad humana, preservando la biodiversidad del Delta pero priorizando la integridad de los trabajadores del puerto.

 

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×