
El tercer paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el gobierno de Javier Milei se hizo sentir con fuerza en San Nicolás, especialmente en los sectores industrial y de la construcción, donde el nivel de adhesión fue alto desde las primeras horas del jueves.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local señalaron que el acatamiento en las plantas fabriles fue “alto”, reflejando el respaldo de los trabajadores al reclamo sindical. También el transporte de carga y el sector de la construcción, nucleado en UOCRA, evidenciaron una paralización prácticamente total, según lo informado por referentes gremiales.
En el ámbito educativo, el gremio Suteba indicó que el 89% de los docentes de escuelas públicas adhirió a la medida durante el turno mañana. A esto se sumó el personal auxiliar (porteros y trabajadores de limpieza), representado por ATE, que también se sumó masivamente al paro, generando afectaciones en el funcionamiento escolar.
El panorama fue distinto en los servicios. Si bien muchas actividades comerciales y de atención al público continuaron su ritmo habitual, la presencia del transporte urbano —que funcionó con frecuencia reducida, pero sostenida— permitió que buena parte del sector mantuviera su actividad.
En el rubro bancario, el escenario fue desigual. Aunque La Bancaria es uno de los gremios impulsores del paro, en San Nicolás algunas sucursales privadas y el Banco Provincia abrieron sus puertas, con atención normal o en horarios reducidos, lo que sorprendió a más de un usuario.
Por su parte, las estaciones de servicio trabajaron con normalidad, al igual que la administración pública municipal, que mantuvo su funcionamiento habitual. También se reportó actividad normal en dependencias provinciales y nacionales con sede en la ciudad.
El paro nacional tuvo así un impacto dispar, con sectores completamente paralizados y otros con actividad parcial o plena. Mientras tanto, el debate sobre el rumbo económico y laboral del país continúa atravesando a todos los espacios.



