ActualidadPolítica

Un intendente “bofeteó” en X a un Passaglia: “en la sección saliste tercero”

Esta vez el diputado provincial Manuel Passaglia intentó cuestionar al PRO por “falta de convicciones”, pero terminó expuesto por su propio historial político. Desde Zárate, Marcelo Matzkin lo cruzó sin filtro y lo dejó en modo avión: “Arrancaste con el kirchnerismo, con Vidal te pasaste al oficialismo, coqueteaste con Milei y ahora armás tu propio partido”

banner-noticia
banner-noticia

La escena fue tan breve como reveladora. En la red social X, el diputado provincial Manuel Passaglia buscó una vez más posicionarse como voz crítica frente al rumbo del PRO y su anunciada renovada alianza con La Libertad Avanza, en el marco de las elecciones del año próximo.

Pero el intento de dar lecciones de coherencia de Passaglia terminó en un efecto boomerang que lo dejó en evidencia.

Todo comenzó con declaraciones del mandamás del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, quien sostuvo que no hay margen para que el PRO compita separado de Javier Milei en la Provincia de Buenos Aires, en 2027.

A partir de allí, Passaglia ensayó una crítica con tono irónico, cuestionando la supuesta falta de rumbo del espacio y acusando a sus dirigentes de actuar por conveniencia.

Pero el problema no fue lo que dijo, sino quién lo dijo.

Desde Zárate, el intendente Marcelo Matzkin recogió el guante y respondió con una síntesis quirúrgica del recorrido político del clan Passaglia: lo ubicó primero en el kirchnerismo, luego en el vidalismo, más tarde en el universo PRO, con guiños hacia Milei y, finalmente, en la construcción de un sello propio, Hechos. Una cronología que, más que una evolución ideológica, es un mapa de adaptación permanente.

La respuesta no solo fue directa, sino que dejó flotando una pregunta incómoda: ¿con qué autoridad alguien que transitó tantas veredas distintas puede hablar de “convicciones”?

Lejos de desactivar el cruce, Passaglia redobló la apuesta con críticas a la gestión de Matzkin. Pero el cierre del legislador bonaerense -que asumió varios días después porque no se presentó al acto formal jura, cuyos motivos se desconocen- terminó por desnudar el verdadero trasfondo político del intercambio: “Yo no fui candidato. Vos sí, y en la sección saliste tercero”.

El golpe fue doble. Por un lado, expuso la debilidad electoral reciente del diputado. Por otro, reforzó la idea de que su discurso altisonante no se traduce en respaldo territorial concreto.

En política, la metáfora del “camaleón” no es nueva, pero pocas veces se ajusta con tanta precisión. Cambiar de color según el entorno, adaptarse al clima de época, acomodarse al poder de turno. Lo que en biología es supervivencia, en política suele leerse como oportunismo.

Un camaleón político no es solo quien cambia: es quien lo hace sin explicar, sin sostener una línea, sin asumir el costo de sus propias mutaciones.

En ese terreno, la crítica de Passaglia al PRO terminó revelando más sobre su propia trayectoria que sobre la estrategia de sus adversarios.

Porque, en definitiva, el problema no es moverse. El problema es no saber nunca desde dónde se está hablando.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×