Actualidad

“Una obra más de las que se hacen para justificar gastos”: la desilusión de los vecinos tras las deficientes tareas municipales

A través de redes sociales un grupo de nicoleños manifestó la impotencia generada luego de la reactivación de obras en barrio Colombini. Trabajos de dudosa rigurosidad y ataduras con alambre, una burla hacia la confianza de los contribuyentes.

banner-noticia
banner-noticia

Se retomó con fuerza para terminar ya en unos días y poder venir con el pavimento”, así se expresó al respecto Santiago Passaglia el pasado 19 de febrero cuando transitaba las calles aún de tierra que trazan la vía pública en los barrios Colombini y Virgen del Luján.

No obstante, unos pocos días más tarde de comunicarse la visita oficial comenzaron a aparecer vía redes sociales reclamos de vecinos por graves errores en la obra pública y señalando destrato por quienes llevan adelante las tareas.

Desde caños de agua cortados deliberadamente, hasta la utilización de alambre para la unión de tuberías, pasando por las dudas respecto a la calidad del hormigón utilizado por parte de la constructora para la realización de puentes hidráulicos.

Todo esto adornado con la tela de dudas respecto a cómo se asignó la licitación hacia la firma a cargo por parte del Municipio, una práctica cuasi sistemática por parte del Passaglismo que insiste con la obra pública como sello de gestión, pero empieza a despertar mayores incógnitas entre sus contribuyentes.

“Desastre”

A través de un descargo público realizado en Facebook, una vecina de la zona oeste de la ciudad no pudo contener su bronca respecto a los dolores de cabeza que conllevó lo que debería alivianar un problema de años.

Quisiera compartir el desastre que está haciendo la empresa D’almeida Bico en la obra que se está llevando a cabo en Barrio Colombini, las máquinas cortan los caños de agua de las casas , los unen con alambre de fardo y así quedan total después la tierra tapa todo”, comenzó su reclamo la mujer, e insistió: “Hablé con el encargado y le pedí que me dejaran los tubos que eran de mí propiedad porque los puse el año pasado habiendo pagado los tubos y la colocación porque los necesito para hacer otra entrada y me los sacaron a pedazos”.

Por otro lado, también se refirió con cuestionamientos sobre la elección de los materiales dispuestos para la obra y la peligrosidad que podría generar el paso recurrente de peatones y vehículos. “Otro tema es la calidad del hormigón, de los puentes, es cualquier cosa menos hormigón, no tiene ni color a cemento ,se desgrana solo como los parches que hacen en las calles y con el pasar de los autos solo queda la piedra y los hierros porque el cemento desaparece”, aseveró en un foro comunal de la ciudad.

Impotencia vecinal

Más allá de la incertidumbre sobre la materia prima y la forma de trabajar, aflora en las palabras de los vecinos la desilusión hacia la figura de las autoridades que debieran velar por su bienestar. “La verdad tenía la ilusión de que iba a ser una obra que cambiaría al barrio Colombini pero me doy cuenta que es una obra más de las que se hacen para justificar gastos”, cierra con una mezcla de impotencia y bronca su queja.

En este punto es cuando se esperan respuestas por parte del passaglismo, porque los nicoleños no compran los espejos de colores y la calle muestra una realidad distante a las filminas que se exhiben ante la escribanía oficialista que funciona en el Concejo Deliberante. ¿Cómo no pudo notar estas fallas Santiago Passaglia y su equipo si pasaron por el lugar días antes?, una pregunta que probablemente será tapada por la tierra de los vecindarios que siguen esperando el cemento que realmente les mejoré su día a día.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×