Lo que debería haber sido una mañana habitual de tránsito y actividad comercial en San Nicolás se transformó en una escena de terror urbano. Una mujer, identificada por los presentes como “Luisa” —quien residiría en la localidad de General Rojo—, desató una furia inexplicable contra un automóvil estacionado, utilizando una maza y un arma blanca para destruir cristales y carrocería. El hecho no solo dejó daños materiales de consideración, sino que desnudó una vez más el sentimiento de desprotección que impera en las calles nicoleñas, donde los vecinos aseguran que la seguridad brilla por su ausencia.
Ataque y destrucción en 25 de Mayo y España
El ataque ocurrió en las primeras horas de este miércoles, cuando la agresora interceptó un vehículo de color gris plata en la intersección céntrica. Según los testimonios recolectados, la mujer arremetió con una maza contra el espejo retrovisor lateral, dejándolo completamente inutilizado. No conforme con ello, la violencia escaló hasta la parte trasera del rodado, donde la luneta terminó estallada por completo tras los impactos.
Testigos presenciales capturaron imágenes de la secuencia, donde se observa a la mujer merodeando el vehículo en plena vía pública. La saña del ataque, que también incluyó cortes con cuchillos en la estructura del auto, generó pánico entre los peatones que circulaban por una de las zonas más transitadas de la ciudad.
¿Una agresora conocida? El reclamo de los vecinos
La identidad de la mujer no resultó ajena para algunos residentes, quienes sugirieron que este no sería su primer brote de violencia en la vía pública. “Creo que es la misma que el sábado a la noche estaba en Savio y Pombo, en medio de la avenida amenazando con un palo a todos los autos que pasaban”, advirtió un vecino, planteando la hipótesis de que se trata de una persona con antecedentes de conductas peligrosas que no ha sido intervenida por las autoridades competentes.
Otros ciudadanos, sin embargo, especularon con motivos personales detrás de la agresión: “Hay que ver la situación previa; a lo mejor hay alguna vieja data y, bueno, se la cobró”, comentaron en el lugar.
Zona liberada y ausencia de patrulleros
Más allá de las razones del ataque, el foco de la indignación vecinal se centró en la respuesta estatal. La pregunta “¿Y los patrulleros, dónde están? La policía siempre dando la nota” se repitió como un mantra entre quienes presenciaron el destrozo del vehículo. La crítica apunta a un esquema de seguridad que parece descuidar el microcentro y los alrededores de instituciones clave.
“Yo siempre veo cosas, robos veo todos los días. Por eso digo: no dejen autos solos cerca de la clínica UOM; por Lavalle hasta Sarmiento siempre abren autos”, denunció otro nicoleño, vinculando este hecho con una ola de inseguridad que parece haber normalizado el vandalismo y el robo.



