
“Nozzi volvió a manejar tras solo cuatro meses”
El enojo de Vanesa:
Han pasado cinco meses desde aquella noche trágica del 16 de septiembre de 2024. Sin embargo, para Vanesa, madre de Rodrigo Rial, el tiempo no ha suavizado la herida. La indignación y el dolor siguen intactos, sobre todo al enterarse de que Pablo Nozzi, el conductor del camión que cruzó en rojo y provocó la muerte de su hijo y Brisa Romero, ha recuperado su carnet de conducir tras apenas cuatro meses de restricción.
En estos últimos días se viralizó a través de redes sociales, específicamente Facebook, una imagen de Nozzi en el edificio municipal, en el sector de Licencias de conducir, sobre la cual Vanesa confirma que el hombre de la foto es el mismo que conducía aquella noche el camión, y que estaban realizando el trámite para recuperar la licencia.
“El homicidio de mi hijo no puede quedar impune”
Para Vanesa, lo ocurrido aquella noche no fue un accidente. “Fue un homicidio“, sostiene con firmeza. “Una persona que pasa un semáforo en rojo con un camión sin importarle nada es un asesino. Eso es para mí Pablo Alejandro Nozzi“, expresa con el peso de una madre que ha perdido a su joven hijo de 20 años, de manera inesperada.
Desde el primer día, la investigación estuvo rodeada de irregularidades. “La Comisaría Tercera de San Nicolás dijo que mi hijo había pasado en rojo. Fue gracias a un vecino que obtuvimos un video donde se ve claramente que el camión de Nozzi cruzó con la luz roja, mientras Rodrigo y Brisa tenían verde“, cuenta. “Si no fuera por eso, todo hubiera quedado en la nada“.
De hecho, en aquel momento, se llevó a cabo una manifestación frente a la Comisaría Tercera, en la cual un numeroso grupo de familiares y amigos de las víctimas fatales reclamaron pidiendo respuestas sobre lo que consideraban un mal accionar del personal policial de esta dependencia.
“La moto tenía paso porque estaba el semáforo en verde y al llegar a Viale cambia a amarillo”, había contado a Cosa Cierta Vanesa en el marco de la manifestación.
Para determinar estos avances, fue clave específicamente el trabajo de Vanesa junto a otros familiares para encontrar los registros y las pruebas que puedan aportar valor a la investigación. Entre el material recogido en la zona del accidente, lo más contundente es el video de un privado que dio paso a la decisión de la Fiscalía de cambiar la caratula inicial a “homicidio culposo doblemente agravado”.
Una lucha incansable por justicia
A lo largo de estos cinco meses, Vanesa dedica gran parte de sus días a exigir justicia por Rodrigo. Ha encabezado marchas, reunido pruebas y visibilizado el caso en redes sociales y medios de comunicación. “Mi abogado me dice que tenga paciencia, que la causa va para adelante, pero yo no quiero que pasen por encima de nada. Ya no confío en la justicia“.
Actualmente, la causa está en manos del fiscal Patricio Mujica Díaz y del juez Ricardo Pratti. Sin embargo, la resolución de Pratti generó indignación en la familia de Rodrigo y Brisa: Nozzi solo recibió una inhabilitación para conducir por cuatro meses, que finalizó el 8 de febrero de 2025. “¡Cuatro meses! Nada más. Y ya está manejando de nuevo. Mientras tanto, mi hijo no va a volver“, exclama Vanesa con rabia.
Los antecedentes de Nozzi y el temor a la impunidad
El caso de Rodrigo y Brisa no es el primero en el historial de Pablo Nozzi. “Este hombre ya estuvo involucrado en otros accidentes fatales. En 1999, 2017, 2019 y ahora en 2024. Seis vidas se ha llevado y sigue libre, sin ninguna consecuencia real“, denuncia Vanesa. “Es un asesino al volante y la justicia se lo permite“.
La familia de Rodrigo teme que la historia se repita. “Ya lo han dejado impune otras veces. Esto es así, cuando no hay testigos o cámaras, todo se tapa“. Pero esta vez, Vanesa no piensa detenerse: “Va a haber un antes y un después para este asesino. No va a quedar libre como con sus otras víctimas“.
A sus 62 años, Nozzi lleva consigo una vida marcada por el trabajo y la pasión por el automovilismo.A cargo de “El Torito”, su empresa de transporte de alimentos, también había encontrado en las pistas un refugio y un desafío. En la década del 70, tuvo algunas participaciones en el Turismo Nacional con un Fiat 128, y más tarde, en 1987 y 1988, compitió en el TC 4000 zonal al mando de un Ford Falcon.
Meses antes del accidente, había escrito un emotivo mensaje en sus redes sociales, despidiéndose de las competencias del mundo motor.
Rodrigo: un hijo, un padre, un sueño truncado
Más allá del enojo y la lucha judicial, Vanesa no deja de recordar a Rodrigo como era en vida. “Mi hijo, mi mundo, el rey de mi palacio“, dice con la voz entrecortada. “Era todo lo que está bien: buen hijo, buen papá, buen hermano, buen amigo, buena persona“.
Rodrigo trabajaba en un comercio automotriz y tenía una hija pequeña, Paz. “Tenía toda una vida por delante, muchos sueños y proyectos. Y un asesino se la arrebató“, lamenta su madre.
A cinco meses de la tragedia, el dolor de Vanesa sigue intacto, pero su determinación también.Su lucha, incansable y llena de amor por su hijo, es un pedido directo a quienes toman decisiones: “No voy a parar hasta que haya justicia. No quiero venganza, quiero que este hombre no vuelva a manejar nunca más y que la muerte de Rodrigo y Brisa no quede en el olvido“.



