Sociedad

La importancia de la detección temprana del cáncer de mama: una oportunidad para salvar vidas

La mamografía digital es la herramienta clave para diagnosticar en etapas iniciales, cuando aún es posible realizar tratamientos menos agresivos. El control periódico y el conocimiento de los factores de riesgo son fundamentales para reducir la mortalidad por esta enfermedad

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El cáncer de mama es una enfermedad prevalente que representa uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel mundial. En Argentina, se registran cada año más de 18.000 nuevos casos y aproximadamente 5.600 muertes relacionadas con esta patología.
Las estadísticas indican que una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida, siendo esta la principal causa de muerte por cáncer en mujeres de entre 45 y 55 años.

En este contexto, la detección temprana resulta crucial. La doctora Florencia Dri, especialista universitaria en Diagnóstico por Imágenes (UBA) y acreditada en Imagenología Mamaria (SAR, SAM), quien atiende en la Clínica de Diagnóstico San Nicolás y en el CINym, explicó a COSA CIERTA que “la mamografía digital es el método recomendado para detectar lesiones en etapas iniciales, incluso antes de que sean palpables”.
Gracias a este estudio, es posible identificar microcalcificaciones o pequeños tumores en fases tempranas, lo que aumenta significativamente las chances de cura y permite tratamientos menos invasivos.

La especialista subrayó que “el control periódico con mamografías y exámenes físicos realizados por profesionales entrenados es fundamental para reducir la mortalidad”.

La recomendación general es realizar una mamografía de base a los 35 años y luego controles anuales a partir de los 40, en mujeres sin antecedentes familiares ni síntomas. En casos de antecedentes o riesgo genético (mutaciones BRCA1 o BRCA2), puede ser necesario comenzar antes o complementar con estudios como la resonancia magnética mamaria.

Además del control radiológico, la revisión clínica por parte de un profesional capacitado sigue siendo relevante. “Cada consulta debería incluir un examen físico mamario”, afirmó Dri. Este procedimiento permite detectar signos sospechosos como bultos palpables, retracción del pezón o alteraciones en la piel.

Durante la mamografía, la paciente se coloca frente a un equipo especializado que comprime las mamas entre placas plásticas para obtener imágenes nítidas.
El procedimiento dura alrededor de diez minutos y suele ser indoloro; puede causar molestias leves que desaparecen rápidamente. Se recomienda asistir con ropa cómoda y sin objetos metálicos que interfieran con la toma de imágenes.

La ecografía mamaria complementa a la mamografía, especialmente en mujeres jóvenes o con mamas densas. Si bien esta técnica, que utiliza ondas ultrasónicas, es útil para evaluar lesiones sólidas o quistes benignos, no reemplaza a la mamografía en la detección precoz del cáncer debido a su menor sensibilidad para identificar microcalcificaciones.

Dri también destacó que “el abordaje integral del cáncer de mama requiere un trabajo conjunto entre distintas especialidades médicas”. En San Nicolás, “contamos con una Unidad Mamaria que reúne a mastólogos, oncólogos, radiólogos y cirujanos plásticos para brindar una atención completa y personalizada”.

Por último, la especialista recordó que “la detección temprana salva vidas”, por lo cual instó a todas las mujeres a realizarse los controles periódicos y mantenerse informadas sobre su salud mamaria.
La prevención sigue siendo nuestra mejor herramienta para luchar contra esta enfermedad.

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