
La Multisectorial Humedales advirtió sobre la aparición, esta semana, de varios focos de incendio en las islas del Paraná frente a Rosario, y pidió denunciar a quienes inician el fuego. «Vemos que se extienden y aparecen nuevos, pero los responsables desaparecen rápido», publicó el colectivo formado con las quemas de 2020 en el humedal del Delta.
La Multisectorial destacó que se puede «hacer una pequeña diferencia denunciándolos (a quienes encienden los focos) y pidiendo que nos informen sobre las acciones que se llevan a cabo», en relación a las autoridades.
Los incendios son detectados por satélites y su ubicación en tiempo real se puede observar en la página web del Sistema de Información sobre Incendios para la Gestión de Recursos (FIRMS) de la agencia espacial estadounidense NASA.
En cuanto a los puntos de calor de los últimos días, se nota gran número hacia el norte de la Ruta Nacional 147 (Conexión Rosario Victoria), a una distancia de entre 9 y 13 kilómetros de la ribera rosarina. Otros, a la altura del Parque España, y a unos 10 kilómetros hacia el oeste.
El colectivo ambientalista difundió los teléfonos donde denunciar la aparición de focos y a sus responsables. Si las islas corresponden a la provincia de Santa Fe (por ejemplo, la Isla de los Mástiles), es el 911. Si están, como la mayoría frente a Rosario, bajo jurisdicción de Entre Ríos, el 100 y 101.
Un ecocidio sin fin
En su informe mensual de noviembre pasado, el Museo de Ciencias Naturales «Antonio Scasso» de San Nicolás reportó que, entre enero y noviembre de 2025, se detectaron 2.295 focos de calor en el área Piecas DP (Plan Integral Estratégico para la Conservación y el Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná). Esa región abarca ambas riberas del río desde Santa Fe y Paraná hasta su desembocadura en el Río de la Plata.
La cifra implica un aumento del 75% respecto de los 1.310 focos detectados en el mismo período de 2024. Según el relevamiento, el área afectada por los incendios en ese lapso ascendió a unas 32 mil hectáreas, equivalente al 1,4% del territorio comprendido dentro de Piecas DP.
Pese a este incremento, los registros se mantienen lejos de los picos alcanzados durante la etapa más crítica de la crisis ambiental, caracterizada como un «ecocidio». En 2020 se contabilizaron 39.663 focos de calor, la cifra más alta de la serie. En 2021, el número descendió a 14.792, todavía muy por encima del promedio de 1.887 detectado entre 2012 y 2019. En 2022, nuevamente, la actividad ígnea repuntó hasta los 25.987 focos, mientras que en 2023 se registraron 10.843.
De acuerdo con los datos históricos, entre 2020 y 2022 -cuando coincidieron la sequía y la bajante extraordinaria del Paraná- se quemaron al menos 8.537 kilómetros cuadrados (853.000 hectáreas) sobre un total estimado de 2,3 millones de hectáreas. Esa superficie equivale a 42 veces el tamaño de la ciudad de Buenos Aires. Entre enero y noviembre de 2025, los 2.295 focos detectados afectaron 32.273 hectáreas.
Fuente: Con información de El Ciudadano



