
Del “no creemos en los dispensarios” al “salto de calidad en salud” fue el repaso de Santiago Passaglia en materia sanitaria en su alocución durante la apertura de sesiones en el Honorable Concejo Deliberante. Se trata de aseveraciones que no hacen más que defender un esquema fortalecedor del sector privado -como sucedió en la adjudicación de sanatorios al Grupo Oroño- y una debilitación sistemática de los puntos de atención primaria más cercanos que históricamente existieron en barrios y delegaciones.
Sin embargo, las calles de San Nicolás marcan la verdadera agenda de lo que se vive en el día a día. Mientras la discusión entre sectores antagónicos de la política no hace más que perder tiempo, familias golpeadas gravemente por la negligencia e inoperancia de quienes deben cuidarlos buscan un atisbo de tranquilidad sustentada en por lo menos recibir una respuesta.
Parafernalia
A mediados del 2025 el Intendente de nuestra ciudad presentó a través de un video institucional tres nuevas ambulancias. “En San Nicolás seguimos invirtiendo para cuidar lo más importante, nuestros vecinos. Por eso hoy estamos relanzando el sistema de emergencias 107 con tres unidades nuevas de alta complejidad. Son unidades de terapia intensiva móviles equipados con la última tecnología. Cuentan con respiradores, cardiodesfibriladores y soporte vital para atender emergencias críticas”, explicó el Jefe Comunal en el spot difundido a través de las redes sociales oficiales.
En este punto es necesario destacar un detalle que Passaglia parece haber omitido en su Reel, dado que el dinero para la incorporación de los vehículos fue destinado desde la cartera sanitaria del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el cual optó por no hacer un acto de presentación como ocurrió en otros casos dentro del Hospital San Felipe. Un terreno fértil para que el poder local se hiciera eco de una gestión que no le pertenece.
“Cada una tendrá su base en distintos puntos estratégicos de la ciudad y del partido. Vamos a seguir trabajando para que quede bien claro que de un lado están los que critican y del otro lado estamos los que hacemos”, finalizó. Empero, del dicho al hecho existe un largo trecho que lamentablemente ha dejado consecuencias irreversibles.
“La ambulancia era una tortuga”
“Si hubiese sabido lo hubiera abrazado”, confesó en un desgarrador testimonio con COSA CIERTA RADIO la madre de Thiago Cruz, el joven nicoleño que el 20 de diciembre de 2025 murió tras recibir un disparo mientras caminaba por un campo de barrio Las Viñas acompañado de sus dos primos de 13 y 17 años.
Mientras persiste la investigación que tiene a Nazareno Godoy detenido con prisión preventiva, sospechado de ser el autor de los disparos, la familia de la víctima fue una de las que se apersonó el pasado jueves en las puertas del órgano deliberativo para intentar hallar una palabra de las autoridades que le alivie mínimamente su penar. Una lucha en vano hasta el momento.
Ante esto, y a sabiendas de lo que destacó Passaglia con las nuevas ambulancias, es necesario repasar lo acontecido aquella trágica noche de diciembre. “La ambulancia tardó bastante y me acuerdo de pedirle a la policía que por favor lo lleven (al hospital) para que no siguieran perdiendo el tiempo, pero me dijeron que no lo podían llevar. Le levanta la remera y dice ‘son perdigones no pasa nada’. Si así te lo dice una persona que supuestamente sabe, uno qué va a pensar si yo no sabía que mi hijo se estaba muriendo”, destacó la progenitora de Cruz. Asimismo, hizo hincapié en el tiempo perdido que quizás hoy podría evitar hablar de una pérdida, porque la salud da “saltos” que se alejan cada vez más de los vecinos de San Nicolás.
“Cuando viene la ambulancia con toda la paciencia del mundo, porque era una tortuga viniendo, se baja la médica y otra vez perdieron tiempo. Fueron muchos minutos los que se quedaron haciendo preguntas, se tendrían que haber apurado y auxiliarlo”, sentenció.



