La brecha entre la gestión publicitaria y la realidad cotidiana de los nicoleños ha quedado expuesta una vez más. Una vecina de barrio San Isidro alzó la voz para denunciar una situación que combina desidia oficial con fallas graves en los canales de atención al ciudadano. Desde hace más de un mes, una pérdida de agua constante en la calle Montevideo (entre Bolívar y Maipú) está socavando la base del pavimento, generando un hundimiento que crece día a día ante el paso de vehículos pesados.

Lo que más irrita a los frentistas no es solo la rotura —que describen como un problema recurrente en esa zona— sino el “maquillaje” administrativo de la Municipalidad. Según el testimonio recabado, varios de los reclamos realizados vía WhatsApp fueron cerrados y catalogados como “resueltos”, cuando en la práctica nadie se acercó al lugar. Actualmente, el reclamo bajo el N° 905102 figura como abierto, pero el sistema ya no permite reiterar la queja, dejando a los vecinos en un callejón sin salida burocrático.
“No estamos pidiendo nada extraordinario, solo que se le dé una solución real y duradera. Cada vez que vienen, lo arreglan así nomás y a los pocos meses estamos igual”, relató una de las damnificadas, quien incluso recordó haber intentado contactar al intendente por redes sociales en ocasiones anteriores sin obtener respuesta. El peligro es latente: el pozo acumulando agua se vuelve invisible por las noches o en días de lluvia, convirtiéndose en una trampa mortal para motociclistas y ciclistas.
Este escenario pone en duda la efectividad de las soluciones de “parche” que se aplican en los barrios y la falta de transparencia en los reportes de cumplimiento de las cuadrillas municipales. Mientras el agua potable se desperdicia por miles de litros y el asfalto cede, los vecinos de San Isidro siguen esperando que el intendente de la ciudad deje de subir historias en instagram para empezar a mirar la calle.



