
El sábado no salió. Otra vez. Y duele, porque San Nicolás Rugby dejó todo y la victoria sigue sin aparecer. La racha pesa, claro que pesa. Pero también hay que mirar contra quién fue: enfrente estuvo uno de los mejores del TRL y, en las tres divisiones, se compitió de igual a igual cayendo 43-19 en Primera, 40-33 en Reserva y 24-15 en Pre-Reserva. Eso no es consuelo. Es señal. Es nafta para lo que viene.
Porque los equipos de verdad no se miden cuando todo sale fácil. Se miden ahora. En el barro, con la pelota húmeda, en la derrota y en el silencio del tercer tiempo.
San Nicolás Rugby nació grande. Nació cuando Regatas y Belgrano decidieron juntarse para construir algo más grande que un club: una familia. Y se hizo fuerte cada vez que tuvo que levantarse. Este grupo está haciendo eso. Está poniendo los cimientos de la remontada.
Hubo tackles con el partido perdido. Hubo jugadores levantándose rengos para seguir. Hubo bronca, sí, pero también respeto. Eso no lo tiene cualquiera. Eso lo tiene un equipo con alma. Y los equipos con alma, tarde o temprano, cortan las malas.
Nadie puede asegurar que el 9 de mayo, como local ante Gimnasia de Pergamino, llegue la primera alegría. Pero si este plantel sigue metiendo como viene metiendo, la vuelta va a llegar. Porque en el rugby, casi siempre, el esfuerzo vuelve.
Y además están cerca. Muy cerca.
La confianza cambia con una victoria. Cambia una semana. Cambia una racha. Cambia una temporada.
Pero esas rachas no se cortan solo los sábados. Se cortan los lunes, los martes y los jueves entrenando. Se cortan juntos. Sin reproches. Sin caídos. Con la cabeza alta.
Porque este escudo no entiende de excusas.
El sábado no salió. Pero mañana es otro día para ir a buscarlo.
El rugby de San Nicolás está a un partido de que todo cambie. A un partido de que empiece la buena.
Y por eso hay que estar orgulloso de este grupo también cuando pierde. Sobre todo cuando pierde.
Porque San Nicolás Rugby no se rinde. Y eso, al final, siempre paga.
PRIMERA (19-43): Lautaro Malaplat, Iván Vécoli y Rodrigo Mansilla; Gastón Romanchuk y Camilo Taboada; Santino Stelzer, Alvaro Cerella y Emiliano Arroyo; Benjamín Urteaga; Jerónimo Vázquez; Fausto Aranda y Maximiliano Vázquez; Faustino Bracalentti y Tomás Fontana; Nicolás Parigini. Ingresaron Fausto Maidana, Ignacio Calviello, Manuel Hidalgo, Mariano Menín, Enzo Lima, Santiago Calviello, Matías Bonarrigo y Joaquín De los Santos.
RESERVA (33-40): Manuel Hidalgo, Ignacio Calviello y Fausto Maidana; Lucio López y Lucas Gulías; Jerónimo Gómez, Ramiro Magariños y Enzo Lima; Santiago Calviello; Matías Bonarrigo; Joaquín De los Santos y Mateo Aranda; Milton Femia y Emiliano Brandt; Tomás Seganfreddo. Ingresaron: Mateo Dunda, Jonathan Franceschini, Luca Gutiérrez, Luis Vallejos, Mariano Menín, Fausto Brog, Camilo Díaz y Santino Gareis.
PRE-RESERVA (15-24): Agustín Bogado, Luca Gutiérrez y Jonathan Franceschini; Axel Alegre y Juan Pablo Godoy; Franco Cernadas, Nicolás Pesoa y Julián Vitrano; Diego De Felipe; Cristian Gobbi; Santino Gareis y Eugenio Brogliatti; Lucio Fábrega y Francisco Brogliatti; Gino Salandari. Ingresaron: Francisco Gutiérrez, Lucas Gulías, Joaquín Bertoni, Mateo Dunda, Federico Galimberti, Mauricio Velázquez y Lautaro Di Renzo.
Otros resultados: Gimnasia (Pergamino) 18 – Los Caranchos 56 y Universitario (Rosario) 32 – Provincial 14



