
Un vecino de la ciudad, de 39 años, se presentó ante las autoridades policiales luego de detectar movimientos financieros que no reconoció en su cuenta bancaria y en su billetera virtual. Según la declaración brindada, el damnificado constató que se habían realizado compras de alto valor sin su consentimiento previo ni el de terceros autorizados, lo que derivó en una denuncia penal inmediata por defraudación económica.
Detalle de los movimientos fraudulentos
El primer hecho irregular fue identificado en la plataforma de servicios financieros Mercado Pago. El hombre descubrió que se habían efectuado transacciones por un monto total de $868.000 en un comercio especializado en el rubro de telefonía celular. Lo llamativo del caso es que el usuario asegura no haber extraviado su dispositivo móvil ni haber compartido sus claves de acceso con ninguna persona, lo que abre el interrogante sobre cómo se vulneró la seguridad de su cuenta.
A este perjuicio se sumó un segundo movimiento detectado en su cuenta del Industrial and Commercial Bank of China (ICBC). A través de su tarjeta de débito, se registró un gasto por $994.000 en un establecimiento de videojuegos. Al sumar ambas operaciones fraudulentas, la estafa asciende a un total de $1.862.000, una suma significativa que ha generado preocupación por la vulnerabilidad de los activos digitales del denunciante en nuestra región.
Intervención de la justicia local
La víctima manifestó ante los efectivos policiales que desconoce tanto el origen de los movimientos como la identidad de los posibles responsables detrás de estas maniobras. Ante este escenario, la causa fue remitida a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 15 del Departamento Judicial de San Nicolás. El fiscal interviniente dispuso la carátula de estafa, amparada en el artículo 172 del Código Penal, mientras se inician las pericias informáticas pertinentes.
Se confirmó que los investigadores solicitaron informes de trazabilidad a las entidades involucradas para determinar si las compras fueron presenciales o realizadas mediante portales de internet. En nuestra ciudad, este tipo de denuncias ha cobrado relevancia debido a la sofisticación de los métodos utilizados por los delincuentes para capturar datos sensibles de los usuarios.
Los vecinos deberán extremar los cuidados al operar en redes públicas. Las autoridades judiciales se encuentran trabajando en el rastreo de las cuentas de destino de los fondos para intentar recuperar el capital sustraído y dar con los autores materiales de este ilícito que afectó el patrimonio de un trabajador nicoleño. Se espera que en los próximos días surjan novedades sobre la geolocalización de las transacciones efectuadas.



