
“Vamos La Ribera, ustedes pongan huevo que ganamos, nosotros al equipo lo alentamos, hasta salir campeones no paramos”. El canto explotó tras la chicharra final en el Socios Fundadores. Jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas de Regatas se fundieron en un festejo cargado de alivio. No era para menos: el Náutico recuperó solidez y tranquilidad con un inobjetable triunfo por 79-64 frente a Somisa, un rival que dio pelea en el primer tiempo pero volvió a derrumbarse en el complemento.
Los simpatizantes locales soportaron en silencio la celebración visitante. Miraban incrédulos, sin encontrar explicaciones al presente del equipo. A diferencia del primer clásico, no hubo reproches generalizados, salvo el clásico “Movete Somisa movete…” cuando restaban menos de tres minutos y la derrota estaba resuelta desde hacía rato.
Tras caer el sábado ante Belgrano, Somisa volvió a tropezar en casa y quedó otra vez muy lejos del nivel de un rival nicoleño. Sin su capitán Cognini ni Guillermo Romero -ambos mirando desde la platea-, la rotación no ofreció soluciones. El equipo acumuló su cuarta derrota, todas en clásicos locales.
El dato refleja una problemática clara: salvo un cuarto ante Belgrano en la reciente caída 73-82, Somisa no alcanzó los 20 puntos en ningún parcial de sus cuatro derrotas. En cambio, en al menos dos cuartos de cada una de sus cinco victorias sí logró superar esa barrera.
El partido tuvo un quiebre inesperado al minuto de juego, cuando Regatas perdió a Juan Manzano por expulsión tras una agresión a Juan Pablo Pedemonte. Al jugador local sólo le sancionaron una falta técnica, pese a que su reacción ameritaba idéntico castigo.
Lejos de desordenarse, la visita respondió con autoridad. Con Federico Repetti imponiéndose en la pintura, Regatas dominó el primer cuarto y cerró arriba 24-17. En el segundo parcial llegó a sacar 12 de ventaja, aunque Somisa reaccionó con el talento de Lucio González y el aporte de Genaro Calcaterra para acercarse 33-37 antes del descanso.
Pero el regreso del entretiempo marcó el quiebre definitivo. Benjamín Levato, en su vuelta, resultó determinante con cuatro triples y una actuación decisiva, mientras Benjamín De Felipe colaboró con rebotes ofensivos. Regatas fue ampliando la diferencia ante un Somisa sin respuestas tácticas ni anímicas. Basualdo también resultó valioso.
En el último cuarto, el Náutico llegó a sacar 21 puntos de máxima. Bajó la intensidad sobre el cierre y permitió que el local achicara cifras, aunque la sensación fue que la brecha real entre ambos pudo haber sido todavía mayor.
Con récord de 7-2, Regatas consiguió un triunfo clave para recuperar confianza y seguir de cerca al líder Belgrano (8-1). Además, se consolidó como claro dominador de Somisa (5-4), al que venció con amplitud en ambos clásicos. Para el local, en cambio, fue otro golpe duro y una nueva señal de alarma de cara a lo que viene.
SOMISA 64 – REGATAS 79
SOMISA: Vicente Aquadro 3 (x), Juan Pablo Pedemonte 5, Lucio González 18, Genaro Calcaterra 14 y Sebastián Uranga 10 (FI). Emanuel Ferreyra 7, Santino Vitángeli 2, Faustino Brovarone 2, Lautaro García 0 y Felipe Páez 0. DT: Diego Alba.
REGATAS: Nicolás Ferreyra 16, Juan Manzano 0 (exp.), Benjamín Levato 19, Federico Repetti 12 y Omar Cantón 7 (FI). Jonatan Basualdo 13, Joaquín Capurro 2, Valentín Navarrete 0, Federico Contrera 5 y Benjamín De Felipe 5. DT: Pablo Dastugue.
ARBITROS: Alexis Biset y Gonzalo Geada (Junín).
PARCIALES: 17-24, 33-37 (16-13), 45-62 (12-25) y 64-79 (19-17).
FIGURA: Benjamín Levato (Regatas)
ESTADIO: Socios Fundadores.



