A mediados del 2025, acorralados por la negativa de La Libertad Avanza, el PRO y un cruce de años con el Peronismo, los hermanos Passaglia se vieron en la obligación de encontrar una nueva estrategia para seguir en la discusión política de la Segunda Sección.
En ese escenario tan comprometido, la lamparita que se encendió en San Nicolás puso su brillo sobre la creación de “Hechos”, lo que parecía ser una fuerte avenida del medio para que ambos nicoleños sean parte de la agenda provincial que se presentó con mucho ruido, pero que con el paso del tiempo fue cayendo hasta llegar a un presente incierto.
Si bien rescató buenos resultados en nuestra localidad quedando en el primer lugar, y siendo escolta del oficialismo nacional en Rojas, el espacio rosa no logró quebrar la tercera posición en los resultados generales. Todo esto a pesar del apoyo de diferentes intendentes de la región, como el caso de Javier Martínez en Pergamino, quien rompió con el PRO para sumarse a las filas passaglistas, pero se quedó sin el rédito esperado.

Trampolín amarillo
Luego de un período de gracia y celebración entre los comicios y las asunciones a la Legislatura bonaerense, el castillo de naipes construido por los hermanos nicoleños comenzó a desmoronarse. En primera instancia, al momento de conformarse los bloques en la Cámara de Diputados provincial, Paula Bustos dio el primer golpe.
Sucede que, la pergaminense que ocupó el segundo escalón del nuevo sector en la Segunda Sección pegó el volantazo de regreso y al momento de tomar su nuevo rol decidió romper con Manuel Passaglia para retornar con su banca hacia el bloque LLA-PRO. A pesar de haber declarado a medios de su localidad haber “jurado por Hechos”, al día de hoy Bustos figura como parte del bloque PRO en los archivos oficiales del órgano legislativo.
De esta manera, el sueño del clan local quedó suscitado a la presencia del mencionado ex intendente y un nombre de su riñón como es el caso de Ignacio Mateucci.
Este gesto no solo tuvo su repercusión en La Plata por el velo abandono por parte de Bustos, si no que también generó resquemores y rumores sobre una posible ruptura entre el Poder Ejecutivo local y la ciudad que comanda Martínez.
¿Espejos de colores?
Ante tal contexto, el interrogante que quedará por resolver en los próximos años, teniendo en cuenta las elecciones generales venideras y el mandato por delante que tendrán los legisladores en Diputados, es si Hechos podrá recomponerse en un territorio donde quienes parecían ser sus soldados le soltaron la mano en cuestión de meses. Todo parece indicar que la enorme inversión en propaganda para agigantar una figura “combativa” de los dos espacios mayoritarios no cumplió con las expectativas generadas para una familia que a costas del dinero de los vecinos de San Nicolás sigue impulsado una rutina de campaña constante para llegar a los mismos resultados que arrastró en períodos anteriores.



