Actualidad

Aumentan las sospechas por el direccionamiento en las contrataciones

El rechazo a informar la lista de proveedores y la apelación a los fallos judiciales exponen un modelo de Gobierno Municipal basado en el hermetismo, donde la repetición de las mismas empresas bajo sospecha ya no es la excepción, sino la regla

banner-noticia
banner-noticia

La negativa del Ejecutivo Municipal a publicar la nómina de proveedores expone una característica estructural del Gobierno: el hermetismo y la falta de transparencia.

Lejos de ser un hecho aislado, la resistencia a rendir cuentas sigue alimentando las sospechas sobre el beneficio discrecional a empresas específicas en los contratos públicos.

El debate en torno a la administración de los recursos públicos expone una matriz de gestión basada en el ocultamiento de la información. El acceso restringido a los datos sobre las firmas contratadas por el Estado Municipal no es un problema logístico, sino una decisión política que anula los criterios de libre licitación y deja bajo la sombra el destino de los fondos comunales.

Esta opacidad institucional se refleja de manera clara en el ámbito legislativo: la nómina de proveedores no fue entregada al Concejo Deliberante en los últimos cuatro años. Tras la negativa oficialista a exhibir los expedientes en la Rendición de Cuentas de 2025, la Justicia en lo Contencioso Administrativo ordenó su entrega, una medida que el Ejecutivo decidió apelar para seguir dilatando el acceso a los datos públicos.

Un modelo de exclusión y hermetismo

Frente a este escenario de secretismo, las voces afectadas describen un sistema cerrado que perjudica al comercio local. Propietarios de negocios y antiguos proveedores del Municipio sostienen que la exclusión es la norma del manejo actual. “Siendo proveedor desde que entró Passaglia no tuve nunca más un contrato, no se sabe qué criterio usan para elegir quién presta servicio, aunque me imagino cómo es la elección de cada uno”, se quejó un afectado.

La estructura de contrataciones municipal evita deliberadamente la claridad en sus cuentas, consolidando un esquema donde se repiten los nombres de los beneficiarios. “Las cuentas claras del Municipio también hacen a los hechos del intendente ¿Por qué será que evade esa cuestión? ¿Habrá muchas empresas amigas en sus contratos?”, señaló un comerciante del Centro ante un comportamiento oficial que ya es una constante.

El núcleo de la gestión se caracteriza justamente por la falta de rotación en los contratos de prestaciones clave, los cuales se mantienen vigentes a lo largo del tiempo sin apertura a nuevos actores. “Por ejemplo, en todo lo que es cartelería de la ciudad siempre el mismo proveedor. ¿Qué ocurre, no hay otros prestatarios?”, cuestionó una joven emprendedora.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×