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“Descubrí San Nicolás”, la invención passaglista que siembra dudas y acusaciones sobre su transparencia

A partir de la polémica sesión en la que se trató la Rendición de Cuentas 2025, la oposición puso la lupa sobre el funcionamiento de la Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), creada por Manuel Passaglia

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Todo comenzó el 11 de agosto de 2022, cuando el bloque de concejales oficialista sancionó a través de su voto mayoritario la Ordenanza N° 10.461, la cual le dio luz verde a Manuel Passaglia -por entonces intendente municipal- para la creación de una nueva organización, que desde sus inicios trajo consigo más cuestionamientos que certezas.

Lo que se constituyó fue una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), bajo el nombre “Descubrí San Nicolás”. Fue gestada sobre el capital social inicial de 20.000.000 pesos, que se repartió en tres tipos de acciones diferentes. “Las acciones ordinarias Clase A, cuya titularidad corresponderá al Estado municipal, serán intransferibles. Representarán, como mínimo, al 51% del capital social, proporción que no podrá ser disminuida como consecuencia de aumento, reintegración, reducción, reagrupamiento, división, conversión, canje o cualquier otra operación social que implique un cambio en la representación del capital o valor nominal de las acciones en desmedro de la participación porcentual de dicha clase”, establecía el estatuto social en ese entonces.

Por su parte, las acciones Clase B también fueron de inicio potestad del Municipio, pero con la posibilidad de ser transferidas a terceros o accionistas. En este último caso, aquellas que fueran adquiridas pasarán a formar la Clase C.

Más allá del organigrama inicial, las preguntas principales surgen respecto a cómo se han repartido las “porciones” de la SAPEM a lo largo de estos cuatro años, qué se ha hecho con los fondos públicos allí invertidos y qué tipo de controles gubernamentales se pueden haber evadido con este nuevo órgano.

Opacidad y silencio

Desde su concepción, “Descubrí San Nicolás” fue dotada de un sinfín de facultades por parte de los ediles que responden al passaglismo. Por ejemplo, la ordenanza establece que los objetivos de la Sociedad van desde la organización y promoción de eventos turísticos, recreativos o deportivas, hasta “la realización de obras y prestación de servicios destinados a proyectos constructivos, de  infraestructura y  de  inversión con fines  deportivos, sectoriales, comerciales, productivos, científicos y tecnológicos, académicos, de entretenimiento, recreativos, turísticos, artísticos y culturales (Artículo 5°, Apartado D).

Este tipo de cuestiones fueron las que desde ese momento comenzaron a dar pie a las intervenciones por parte del peronismo y de la bancada Alianza La Libertada Avanza para cumplir con las tareas que el Ejecutivo Municipal desoye, como darle la información pública a los vecinos y vecinas que sostienen este modelo en base a las tasas municipales.

Más aún cuando se trata de una SAPEM, que según su estamento social tiene una duración de 99 años a partir de la fecha de su constitución.

A espaldas del pueblo

Ante ese escenario, luego que los concejales que responden a Hechos aprobaron sin la apertura del sistema de Reforma de la Administración Financiera en el Ámbito Municipal (RAFAM) la Rendición de Cuentas, los espacios disidentes apelaron a presentar diferentes dictámenes en contra de lo acontecido.

Por su parte, los ediles Federico Chouhy y Mariana Aseff apuntaron contra la falta de información sobre la estructura económica de “Descubrí San Nicolás” y el desconocimiento respecto a proveedores, contratos, balances y transferencias.

Asimismo, el informe presentado por Alianza La Libertad Avanza señala la posibilidad de que actividades y gastos municipales hayan sido canalizados mediante estructuras paralelas con menores niveles de control institucional.

Para ejemplificar, la ampliación presupuestaria aplicada a la concesión de los centros de salud al Grupo Oroño, en particular el gasto de más de 35 millones de pesos en “obras de arte” para el Hospital Zona Sur.

Una vez más, la transparencia en torno a los fondos públicos de los nicoleños vuelve a caer en una nebulosa que el propio oficialismo genera debido a las decisiones de Manuel y Santiago Passaglia, avalada por los concejales que sin cuestionarse avalan todas las resoluciones del Ejecutivo.

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