
La ciudad de San Nicolás, con el correr de los años, ha construido un circuito artístico sólido caracterizado por la diversidad de sus protagonistas. Por miles de transformaciones pasó el arte que existe en la ciudad teniendo en la actualidad un desempeño constante en la cultura “under” y un desarrollo de calidad artística y humana en las grandes producciones. Los sucesos del presente marcan a “Veneno” como una obra original que fue recibida con gran aceptación, logrando un objetivo más que difícil en este correr de los días: hacer reír. La prestancia para el humor en un ambiente cotidiano resultó ser una fórmula precisa para la alegría del público.
Jeremías Chungo, autor y director de Veneno, habla sobre el origen de la obra, la intuición como guía y su anhelo para el futuro inmediato y no tanto.



