
El Ejecutivo nicoleño volvió a cuestionar al Gobierno nacional por las condiciones de los accesos a la ciudad, los puentes y la falta de iluminación en sectores que dependen de Vialidad Nacional. “Están en un estado deplorable, lleno de pozos, todo roto”, afirmó al referirse a la situación.
El reclamo del intendente abrió nuevamente la discusión sobre las responsabilidades de cada nivel del Estado. Mientras Passaglia señala a Nación como responsable de las falencias en esos sectores, dentro de la ciudad los vecinos continúan reclamando por problemas que sí dependen directamente del Municipio.
Las calles de distintos barrios nicoleños muestran un deterioro que se volvió una de las principales quejas de los habitantes: Pozos, falta de mantenimiento, sectores donde transitar se volvió cada vez más complicado, y ni hablar de la inseguridad qué estas problemáticas causan. Una realidad que contrasta con el discurso público del intendente, que suele enfocarse en cuestionar a otros gobiernos.
La crítica hacia Nación puede tener un punto de reclamo válido, especialmente en obras que no dependen de la ciudad, pero también deja planteada una pregunta entre los vecinos: ¿Qué pasa con los problemas que SÍ están bajo responsabilidad municipal?

En lugar de concentrar la atención en cruces políticos y publicaciones en redes sociales, parte de la ciudadanía reclama que la gestión local ponga el foco en las necesidades diarias de los nicoleños y en resolver cuestiones que afectan directamente la vida cotidiana.
El estado de las calles, el mantenimiento urbano y las obras pendientes forman parte de una agenda que sigue esperando respuestas. Mientras el intendente reclama soluciones hacia afuera, muchos vecinos esperan que también mire hacia adentro.




