
Detrás de una pantalla pueden esconderse algunos de los delitos más graves que afectan a niños, niñas y adolescentes. Con esa premisa, fiscales y fuerzas de seguridad de toda la provincia de Buenos Aires llevaron adelante una nueva edición de la “Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII”, un operativo de gran escala que también contó con la participación de la UFI N° 15 de San Nicolás, a cargo del fiscal Dr. Jorge Leveratto.
La investigación se desplegó simultáneamente en 76 localidades bonaerenses y permitió concretar 121 allanamientos, todos orientados a detectar personas vinculadas con la distribución y almacenamiento de material de abuso sexual infantil, posibles casos de producción de ese contenido y situaciones de grooming.
Desde el Ministerio Público Fiscal explicaron que la tarea fue coordinada entre fiscalías especializadas de distintos puntos de la provincia, entre ellas la unidad nicoleña dedicada a este tipo de delitos.
Los resultados muestran la magnitud de la problemática. En total fueron investigadas 111 personas, en su mayoría hombres, y se detectó además la participación de dos menores de edad en maniobras relacionadas con la difusión de material ilegal.
Uno de los datos que más preocupa a los investigadores es que seis de las personas investigadas mantenían actividades con contacto directo con chicos y adolescentes, mientras que en los domicilios allanados se identificó la presencia de 37 menores convivientes.

También surgieron cuatro posibles víctimas directas de abuso sexual infantil, casos que ahora deberán ser profundizados por los equipos especializados.
Los allanamientos permitieron secuestrar una enorme cantidad de elementos informáticos: 80 computadoras, 160 dispositivos de almacenamiento y 165 teléfonos celulares, además de dos armas de fuego. Sobre parte de ese material se realizaron análisis preliminares para determinar la existencia de evidencia digital vinculada a las causas.
Para la ciudad de San Nicolás, la participación de la UFI N° 15, encabezada por el fiscal Jorge Leveratto, vuelve a poner de relieve el trabajo especializado que se desarrolla para investigar delitos que muchas veces ocurren en el ámbito virtual, pero cuyas consecuencias afectan directamente a las infancias y adolescencias.
La operación volvió a exponer una realidad que preocupa a la Justicia: el crecimiento de los delitos sexuales cometidos a través de internet y la necesidad de fortalecer las herramientas de detección, prevención e investigación para proteger a los menores de edad.




