Historias

De Banfield a EE.UU.: ahorraron cuatro años, planearon cada gasto y lograron viajar a alentar a la Selección

Con planificación, disciplina y un Excel como aliado, una pareja cumplió el sueño de acompañar a la Scaloneta. Compraron los pasajes el día del sorteo y armaron una logística milimétrica para vivir con un ajustado presupuesto.

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En medio del color y la locura del Fan Fest, las historias de los hinchas argentinos que viajan para alentar a la Selección siempre llaman la atención. Sin embargo, el caso de Sergio y Ailu destaca por el nivel de organización: vienen ahorrando desde hace cuatro años, controlan minuciosamente cada gasto en una planilla de Excel y sacaron todos los pasajes el mismísimo día del sorteo.

Son de Banfield y los dos trabajan en un local de electrodomésticos. Para cumplir este sueño, el plan de contingencia familiar y económico comenzó mucho tiempo antes de subirse al avión.

El “método Excel” y el secreto del ahorro anticipado

A la hora de explicar cómo hicieron para financiar el viaje, la pareja reveló que la clave estuvo en la constancia y en privarse de consumos cotidianos innecesarios. “Yo vine del Mundial de Qatar y, sabiendo más o menos lo que vale, todos los meses vamos separando un algo”, explicó Sergio y agregó: “Ella es la que anota los gastos, tiene todo en un Excel. Porque al señor, si lo dejás un poco, se descuida”, bromearon.

El método consiste en recortar tentaciones del día a día: “Quizás me voy a comprar una campera que vale $150.000. No la necesito y son 100 dólares que suman al ahorro. Mes a mes se ahorra lo que se puede”, contaron.

Además, el factor tiempo jugó a su favor. Sergio no dudó y compró los tickets aéreos apenas se definió el fixture: “Los pasajes los saqué el día del sorteo, cuando ya supe dónde iba Argentina. Saqué Buenos Aires-Miami, y los vuelos internos”. Gracias a eso, evitaron la disparada de precios que ocurrió apenas un mes después.

Miami como base operativa y el “filtro” de las entradas

La logística en Estados Unidos también fue planeada estratégicamente para abaratar costos. Alquilaron un departamento en Miami para usarlo como base fija. “Me vengo acá, veo el partido, me vuelvo para allá. De ahí me voy a Dallas, veo los partidos y me vuelvo para Miami”. Respecto a los tickets para los estadios, admitieron que se quedan hasta el 16 de julio y que el presupuesto mandará en la segunda fase del torneo: “En los dieciseisavos, tenemos entrada para todos. Después vemos los precios acá. Si es una locura, no. Depende de los precios si seguimos o no”.

“Mi vida la manejo de acuerdo a los mundiales”

Dejar el país por tantas semanas implica también poner en pausa la rutina. En su caso, pudieron viajar con tranquilidad de haber dejado todo en marcha: “Ya está todo organizado. La gente que labura conmigo lo maneja, así que tranqui”, aseguraron.

Sin embargo, el fútbol no es un hobby pasajero para ellos, sino un verdadero estilo de vida. Viajan con River a todos lados y sus familias ya están resignadas a sus ausencias en fechas clave. La principal “damnificada” resulta ser la mamá de Sergio, que cumple años en el mes de junio, justo cuando se disputan los torneos internacionales. “Me odia, pero bueno, me entiende. Soy hijo único”, comentó Sergio entre risas.

Al ser consultado sobre qué le dijo su madre al enterarse de esta nueva aventura, fue categórico: “No hay reacción. Ella ya sabe que mi vida la manejo de acuerdo a los mundiales”.

Sin promesas ni cábalas extravagantes de por medio, Sergio define su travesía de una sola manera: “Venimos a disfrutar la experiencia”. Con la valija a medio llenar, dispuesta a volverse cargada de recuerdos y algún que otro regalo, esta pareja de Banfield demuestra que, cuando la pasión se junta con la organización y el esfuerzo diario, no hay frontera ni presupuesto imposible que pueda frenar el sentimiento por la Selección.

Fuente: Con informacion de TN

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