
La investigación por el homicidio de Facundo Agustín Alegre, ocurrido en Villa Esperanza, volvió a tener novedades en las últimas horas. La fiscal Belén Baños decidió no pedir la prisión preventiva para Julián Ruiz y Miqueas García, quienes recuperaron la libertad luego de haber sido detenidos durante los allanamientos realizados tras el crimen.
La decisión se basó, entre otros elementos, en que Brandon Aníbal Ayala, quien permanece detenido e imputado como presunto autor de la puñalada mortal, no mencionó a ninguno de ellos cuando declaró en la causa.
Con esta resolución ya son tres los jóvenes que recuperaron la libertad, ya que días atrás también había sido liberado Marcos Torres, arrestado durante los mismos procedimientos.
Las detenciones habían sido el resultado de una serie de allanamientos concretados por efectivos de la Comisaría Segunda y la DDI San Nicolás, luego de analizar testimonios, especialmente, el de un hombre de apellido Maldonado que también tuvo participación en la trifulca mortal.
En uno de esos operativos la Policía secuestró una Honda Wave roja con la numeración del motor presuntamente adulterada, vehículo que los investigadores vinculan al hecho. Sin embargo, la familia Torres sostiene que esa moto ya había sido entregada a la Justicia la misma noche del homicidio y cuestiona la versión del único testigo que involucró a los tres jóvenes ahora liberados.
El hecho ocurrió poco antes de la medianoche del 19 de junio en la plaza ubicada sobre Los Dragones, entre Trelew y Campos Verdes, donde Facundo Agustín Alegre, de 29 años, murió tras recibir una puñalada en el tórax durante una pelea que, según la investigación, se originó por conflictos de vieja data entre dos grupos.
La fiscalía mantiene abierta la investigación para reconstruir completamente lo ocurrido y establecer el grado de responsabilidad de cada uno de los participantes. Por el momento, Brandon Aníbal Ayala sigue detenido como principal imputado en la causa.



