
En la antesala de lo que será un nuevo “Día de las Infancias” el próximo domingo 16 de agosto, el Municipio de San Nicolás comenzó una campaña con foco en el Ecoparque y en los gastos para adornos. Bajo el nombre de “San Nicoland”, el Poder Ejecutivo dio a conocer los nuevos toboganes que continúan la línea del Yaguarón, la primera estructura lúdica anunciada hace tres años. A esto se le sumaron grandes estatuas decorativas en diferentes espacios del paseo costanero para adornar el recorrido hasta la propuesta que se extiende durante un mes, dado que tuvo inicio el pasado jueves y culminará el próximo 9 de agosto.
Si bien de arranque la iniciativa parece haber cautivado a buena cantidad de familias, el esfuerzo de los hermanos Passaglia de maquillar con colores una compleja realidad no es suficiente cuando las cifras plasman lo que realmente sucede en los barrios de la ciudad.
PRODENyA en el olvido
Mientras que el discurso político de “Hechos” apunta a ponderar el bienestar y un momento de ocio para niños y niñas de nuestro partido, las decisiones presupuestarias del passaglismo no se condicen con sus palabras. A pesar de que los espacios recreativos están apuntados a un público infantil y familiar, una gran porción de esta población no encuentra en sus autoridades una respuesta efectiva para lo que les toca sufrir en el día a día.
Prueba de ello es lo que sucede en torno al servicio local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (PRODENyA), el ente público que responde a Desarrollo Humano y que tiene como facultad la protección de jóvenes de hasta 18 años de edad que se encuentran en situaciones donde sus derechos se ven vulnerados por causas sociales o familiares, a través de programas de prevención y de trabajo realizado en el campo de manera sistemática para lograr resultados eficientes.
Empero, el objetivo se ve afectado por la decisión del Intendente de subejecutar los fondos asignados tal como muestra la Rendición de Cuentas 2025 y como han denunciado desde la oposición. Concretamente, los reclamos se sustentan en un 58% de subejecución, más de la mitad de los fondos asignados en el Presupuesto jamás llegaron a aplicarse en una institución clave para el entramado social de San Nicolás. Cientos de millones de pesos que no llegaron a quienes más lo necesitaban o a los profesionales que buscan cuidar a quienes sufren la vulneración de sus derechos.
Por ejemplo, si se toma como parámetro lo destinado para este año corriente de los $260.190.945 estipulados solo se destinarían $109.280.197, todo esto sin tener noción hacia donde se dirige lo que el Municipio decide no utilizar.
Una vez más las incógnitas se amontonan y la impotencia de los vecinos recrudece dado que a los problemas que acomplejan la vida diaria de las infancias nicoleñas Santiago Passaglia y su gabinete respondieron con estatuas, toboganes e inflables, cuando la realidad pide proyectos, inversión y una ayuda real por parte de las autoridades.
Preocupaciones urgentes
Por otro lado, pero no de menor importancia, otro grave problema que golpe a la población nicoleña -con foco en la juventud- son las complicaciones en torno a la salud mental.
Según se puede desprender de los informes policiales, durante el primer semestre los suicidios fueron la primera causa de muertes violentas en San Nicolás. Asimismo, los registros oficiales también reflejan al menos 14 intentos de suicidio durante el primer semestre. Sin embargo, especialistas coinciden en que esas cifras probablemente sean inferiores a la magnitud real del problema debido a distintos factores que dificultan su registro.
Mientras tanto, desde el Poder Ejecutivo es prácticamente nula la inversión para generar espacios de contención adecuados e incluso se deja dormir en los laureles proyectos aprobados por el Concejo Deliberante para crear organismos dedicados a esta tan transcendental situación que merece una red de prevención eficiente para intentar controlarlo de la mejor manera posible.
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de crisis emocional, no tienen que enfrentarla solos. En San Nicolás se puede acudir a la guardia de salud mental del Hospital San Felipe o llamar al servicio de emergencias 107 (SAME) o 911 si existe un riesgo inminente. En la provincia de Buenos Aires también funciona la línea gratuita 0800-222-5462, disponible para orientación y asistencia en salud mental. Además, a nivel nacional, el Ministerio de Salud brinda información y canales de acompañamiento a través de 0800-999-0091 y del sitio oficial Argentina.gob.ar. Hablar con un familiar, un amigo o un profesional es el primer paso para recibir la ayuda necesaria. Ninguna persona tiene que atravesar una crisis en soledad.



