Durante la última semana, en San Nicolás el foco de la agenda política volvió a posarse sobre lo que sucede frente a las costas, o lo que al menos el Municipio intenta que sucede.
Tras varios años de tire y afloje político con la Provincia de Buenos Aires por la reapertura de “Barranquitas” y “El Arenal”, el passaglismo sostiene que habría llegado al acuerdo con las autoridades competentes para presentar un plan de trabajo que permita el uso turístico y comercial que desea, pero sin afectar la reserva natural.
En concreto, a través de medios de comunicación oficialistas, la Municipalidad dio luz a una especie de anteproyecto que sería el boceto de la ordenanza final que el Concejo Deliberante deberá tratar para votar a favor o en contra de ser presentado ante el Ministerio de Ambiente bonaerense.
Sin embargo, la modalidad elegida por el Intendente y su gabinete dejó más dudas que certezas en las bancadas opositoras, primero por la forma soberbia en la que se han manejado las cuestiones fundamentales y en segundo lugar por la utilización de los nicoleños como parte del entramado electoral del año entrante.
Artillería y parafernalia
Tal como viene sucediendo desde el armado del nuevo espacio comandado por los hermanos Santiago y Manuel Passaglia, la actividad proselitista se tornó una tendencia firme. Como se realizó en primera instancia con el anuncio de salas de cine y un centro comercial en la zona sur de la ciudad o la apertura de una nueva calle en el sector costanero, el clan local buscó escalar más allá para poder seguir en su puja contra Axel Kicillof por el poder provincial.
Empero, esta posición -como resaltan sus opositores- se contrapone con la compleja realidad que atraviesan las familias de nuestra localidad en su día a día y que no representan relevancia alguna para los gobernantes que deberían velar por su bienestar.
En el anuncio del espacio recreativo y comercial, primeramente, la eterna queja respecto a la inseguridad volvió a tomar cauce dado que la instauración del nuevo proyecto privado se da en uno de los apartados del partido con mayor incidencia de los delitos.
Ahora, este nuevo discurso electoral vinculado a la extensión del Ecoparque hacia las playas volvió a despertar comentarios negativos, por un lado vinculados al hartazgo de una discusión sin fin ni resultados, mientras que por otro surge la falta de previsibilidad ante la posibilidad de que llegue “El Niño” y tire atrás todo lo trabajado con cuestiones climáticas. Una situación que históricamente han afectado a los vecinos con las crecidas del Río Paraná, sugiriendo los cuestionamientos respecto a qué tanto vale realmente comenzar con la inversión en ese lugar de la isla a sabiendas de lo que puede ocurrir a partir de agosto.
Cuando conviene
Por último, pero no menos importante, la soberbia se erige como una característica firme del passaglismo en esta nueva estrategia comunicacional. Prueba de ello es el llamado a un “sistema de participación ciudadana” impulsado desde la página oficial del Municipio y difundido también a través de las comisiones vecinales. Según expresaron, la finalidad de este esquema es darle voz a las sugerencias de los nicoleños para que sean analizadas y añadidas al expediente final que sea presentado ante los concejales, una decisión que desde la oposición calificaron como un chiste hacia los contribuyentes. “Es que es una burla, pero a ellos no les interesa porque lo que quieren es vender que siguen haciendo y dejando linda la ciudad, pero todo sale de la soberbia que tienen para manejarse”, aseveraron desde la oposición a COSA CIERTA.
Esto es una prueba más del grado de conveniencia con el que Hechos se manejará de cara a los comicios generales que se vendrán, porque cuando la repercusión de una decisión política no da réditos en su imagen los vecinos son ignorados y se gobierna de cara al río, pero cuando la necesidad es imperiosamente por intereses de algunos pocos se torna primordial las consultas. Extraña decisión de transparencia previo a la presentación de una ordenanza para un Ejecutivo Municipal sancionado por su opacidad en los archivos públicos y señalado por distintos organismos por bloquear el derecho a saber de todos sus ciudadanos, por ejemplo, borrando rendiciones de cuentas de ejercicios previos.
En fin, una muestra más de un partido gobernando para salvaguardar su lugar en la casta, a pesar de ignorar a quienes lo ponen en ese lugar.



