
La realidad de la Escuela Especial N° 504, ubicada en la calle Del Progreso 86 en zona oeste, es el reflejo de una situación que se repite: Ante el abandono o la demora del Estado, son los docentes, las familias y los vecinos quienes tienen que ponerse la mochila al hombro.
En esta oportunidad, la comunidad educativa del establecimiento de Barrio Garetto tuvo que lanzar una campaña solidaria de emergencia. El objetivo es juntar fondos y conseguir mano de obra voluntaria para arreglar un edificio que a simple vista necesita mantenimiento urgente.
Para recaudar dinero, la escuela está pidiendo donaciones de alimentos dulces o salados con el fin de organizar una feria de platos y con lo que logren juntar, planean tapar los baches económicos más urgentes de la institución.
Además, buscan “padrinos” que se ofrezcan a dar una mano con trabajos de:
Pintura general en las aulas.
Reparación de rejas y del portón de entrada para garantizar la seguridad de los chicos.
Reposición de vidrios rotos y cambio de picaportes deteriorados.
Si bien la solidaridad de los nicoleños siempre está a la altura, es inevitable hacerse una pregunta:¿Por qué una escuela pública tiene que depender de una feria de platos para cambiar un vidrio o arreglar una reja?
¿Y el Fondo Educativo?
Este tipo de situaciones pone bajo la lupa la gestión de los recursos locales, ya que el municipio recibe de manera automática el Fondo de Financiamiento Educativo enviado por el Gobierno Nacional, un dinero que por ley debe usarse de forma prioritaria para garantizar que los edificios escolares estén en condiciones dignas y seguras.
Que una escuela especial tenga que salir a pedir donaciones para arreglar su portón de ingreso demuestra una preocupante falta de gestión o una mala asignación de prioridades por parte de las autoridades municipales de San Nicolás. La educación pública y la seguridad de los alumnos no pueden quedar sujetas a la voluntad de los vecinos mientras los fondos específicos no se ven reflejados en las aulas.
Para quienes puedan y quieran colaborar de forma activa con materiales o mano de obra, las donaciones se están recibiendo directamente en la institución durante el turno mañana.
La comunidad de la Escuela 504 agradece enormemente cada mano que se sume, aunque la verdadera solución debería llegar en un expediente municipal y no en una bandeja de pastafrola.



